Nicaragua: Escenarios poselectorales

lunes, 6 de noviembre de 2006
Managua, 6 de noviembre (apro) - Gane quien gane las elecciones de este domingo 5 de noviembre, los nicaragüenses quedarán envueltos en un "compás de espera" mientras se realiza el acomodo de fuerzas internas y se delinea, en particular, la relación con Estados Unidos, coinciden analistas políticos en Managua Y es que, mientras las más recientes encuestas muestran una reducción en la ventaja que mantenía sobre sus rivales el candidato del Frente Sandinista para la Liberación Nacional (FSLN), el expresidente Daniel Ortega, en Washington y América Latina todavía se sacan cuentas sobre lo que puede ser el futuro de Nicaragua Los analistas políticos señalan varias alternativas Una de ellas: un gobierno del FSLN con mayoría legislativa amplia o con necesidad de alianza parlamentaria con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), del expresidente Arnoldo Alemán Otra de ellas: un gobierno a cargo de José Rizo (del PLC), también en solitario o recurriendo al "pacto" con los sandinistas Y finalmente, la llegada de Eduardo Montealegre, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), lo que sería considerado una "continuidad" de la actual presidencia de Enrique Bolaños En todos los casos, la sombra de las relaciones con Estados Unidos --que deslizó su preferencia por Montealegre-- será un factor fundamental para el despliegue de las fichas en el nuevo tablero político nicaragüense En el filo de la navaja Según el analista y exdiplomático Aldo Díaz Lacayo, "un triunfo de Ortega abriría una nueva realidad política para Nicaragua y probablemente para América Central" En entrevista con Apro, este exembajador nicaragüense en México (1980-1982) se muestra optimista incluso frente a la posibilidad de una "cohabitación efectiva" entre el CAFTA --el tratado de libre comercio firmado entre Estados Unidos, la República Dominicana y cinco naciones centroamericanas, entre ellas Nicaragua--, y la Alternativa Bolivariana para la América (ALBA), alianza económica impulsada por el gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para enfrentar al Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que apoya Washington Con los sandinistas nuevamente en el poder, dice Díaz Lacayo, "habrá una redistribución más equitativa del presupuesto nacional, que actualmente privilegia a la banca y al gran comercio, a los sectores más altos de la sociedad" El FSLN, estima, "reorientará los gastos hacia la educación, la salud, la infraestructura, hacia lo social" En cuanto a una eventual "confrontación del gran capital nacional contra esa reorientación de los gastos del Estado", Díaz Lacayo afirma que se trata de "una pregunta cuya respuesta dependerá de la negociación que el FSLN haga" con ese sector Pero, declaró, "me parece que ya se inició una relación bastante productiva entre el Frente y los capitales nacionales, que están demasiado arraigados en el país como para tomar una decisión a la ligera y precipitada de abandonarlo "El FSLN va a tener un gobierno en el filo de la navaja, buscando la cohabitación del comercio internacional con el norte y con el sur, por un lado, y entre el capital nacional y la redistribución de los ingresos, por el otro", sintetiza Díaz Lacayo Por su parte, el economista Néstor Avendaño aseguró que el sector privado no ha entrado en "pánico" ante una eventual consagración de Ortega Por ahora no se registra en Nicaragua una fuga de depósitos similar a la de las semanas previas a los comicios del 2001 Pero, si gana el FSLN, "habrá algún frenazo, porque habrá que distinguir entre la conducta del 'candidato Ortega' y la del 'comandante Ortega', que son muy distintas", dice Avendaño a Apro Si el expresidente vuelve al poder, continúa, "acá va a haber cierta contención inversionista, la cooperación internacional podría frenarse, especialmente la que autoriza Estados Unidos, que ya manifestó que no estarían contentos con un triunfo de Ortega" Sin embargo, los organismos financieros internacionales, entre ellos el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), ya hicieron saber que seguirán adelante en su relación con Nicaragua El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) incluso anunció el pasado miércoles 1 la concesión de un préstamo a 40 años de 495 millones de dólares para "financiar obras para mejorar una carretera hacia la frontera con Costa Rica" Consultadas sobre las relaciones del BID con el futuro gobierno de Nicaragua, fuentes de este organismo financiero remitieron a las recientes declaraciones de la representante del Banco en Managua, Mirna Liévano de Marques, quien aseguró que el organismo cuenta con entre 100 y 120 millones de dólares disponibles para el país centroamericano más allá del color del presidente que resulte vencedor de las elecciones del 5 de noviembre "Los intereses del BID son apoyar el desarrollo de Nicaragua, por lo tanto si los nicaragüenses toman una decisión, a nosotros nos tocará apoyarlos como banco en todas las actividades que planean", dijo la funcionaria en declaraciones citadas por el diario La Prensa, de Managua Todos los organismos financieros internacionales "declararon que están dispuestos a seguir trabajando en Nicaragua, con cualquier gobierno que resulte electo", resalta Díaz Lacayo "Y no creo que esos organismos actúen en forma descoordinada con Washington", agregó el exdiplomático, según el cual "esto significa que la decisión de abrir el compás de espera ya está tomada" La sombra de Washington La presunta prudencia de Washington "implicaría una decisión racional de la Casa Blanca", dijo el exembajador "Si no tomaran esa decisión racional, espero una política muy agresiva en contra de un gobierno del FSLN, aunque me parece poco probable", indicó El pasado jueves 2, el analista de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, Michael Shifter, publicó en el diario Washington Post una columna en la que criticó con dureza el involucramiento del gobierno del presidente George W Bush en las elecciones nicaragüenses "Por cierto, una victoria de Ortega no va a ser causa de celebración", opinó Shifter, quien afirmó que el líder sandinista "se convirtió esencialmente en un cínico jefe partidario" que busca "amasar y mantener poder" Pero la histeria del gobierno estadunidense --que expresó advertencias antisandinistas a través del ministro de Comercio, Carlos Gutiérrez, y del embajador en Managua, Paul Trivelli-- es exagerada, señaló el analista Un "posible regreso de Ortega" a la presidencia de Nicaragua, dijo Shifter, "no tendrá fuertes repercusiones en América Latina y seguramente no representará una amenaza para Estados Unidos" Sin embargo, según Avendaño, si el jefe sandinista vence en los comicios, "pasará por un estudio muy extenso, de dos años, para ver cómo se comporta" una vez llegado al poder Una encuesta encargada por el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) --encabezado por disidentes del FSLN y cuyo candidato presidencial es Edmundo Jarquín-- muestra que Ortega perdió parte de la gran ventaja que tenía sobre sus rivales y que crecen las posibilidades de una segunda vuelta, a realizarse el 17 de diciembre El sondeo de la empresa estadunidense Greenberg Quinlan Rosner Research --que en el pasado asesoró al presidente estadunidense Bill Clinton y al primer ministro británico Tony Blair-- ubica a Ortega con 30% de las preferencias, seguido por Montealegre, con 27% Para ganar en primera vuelta, un candidato debe obtener 40% de los votos o 35% con una diferencia de cinco puntos sobre su inmediato seguidor En ambientes políticos y periodísticos de Managua se afirma que, si no gana en primera vuelta, las posibilidades de Ortega de volver al poder quedarán prácticamente arruinadas Una segunda ronda, se estima, abrirá las puertas a una presidencia de Montealegre o, con menores posibilidades, de Rizo Si finalmente gana la derecha, en Nicaragua habrá "más de lo mismo", afirma Avendaño "Seguiríamos, por inercia, obedeciendo las instrucciones del FMI, permanecería el vacío político que existe actualmente y del cual se apropia el Fondo para imponer sus reglas del juego", opinó el economista Díaz Lacayo, por su parte, divide su pronóstico "Si gana el PLC no hay mucho para decir, porque todo dependerá del levantamiento o no de la proscripción de Estados Unidos", dice el analista en referencia al congelamiento de las relaciones de Washington con el partido después de que, a fines del 2003, Alemán fuera condenado a 20 años de prisión por lavado de dinero y otros delitos de corrupción "Si se levanta, el PLC actuaría como una fuerza de derecha y probablemente entraría en disputa en el Congreso con el FSLN, pero si no se levanta el congelamiento, podría haber acuerdos productivos entre ambas fuerzas", unidas por necesidades políticas "Si gana Montealegre ?completa Díaz Lacayo--, veo la continuidad del gobierno de Bolaños elevada a la enésima potencia: una concentración de todos los apoyos del gobierno y los recursos fiscales a los sectores bancario y del alto comercio, y por supuesto la continuidad, más regresiva, de la contracción del gasto público en educación, salud y otros servicios sociales" Díaz Lacayo alerta: "En ese escenario veo una confrontación social muy alta con el nuevo gobierno" Un alerta de confrontación fue lanzada también por Avendaño, en su reciente informe sobre el "riesgo país" de Nicaragua a la luz de las elecciones "El punto más crítico" para la estabilidad económica y financiera del país, indicó el informe, "lo representa la aceptación de los resultados electorales por parte de los partidos perdedores" Y agrega: "Existe un riesgo elevado de que los partidos perdedores, o algunos de ellos, pudieran no reconocer el resultado electoral" El informe recordó que en las elecciones de 1990, 1996 y 2001, "el FSLN reconoció sucesivamente" sus derrotas, sin mayores consecuencias Pero "el liberalismo, durante todo el siglo XX, nunca admitió haber perdido una elección", advirtió

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