Una doble sonrisa

sábado, 17 de junio de 2006
Hannover, 16 de junio (apro) - Todo estaba listo para continuar la fiesta Los aficionados mexicanos llenaron prácticamente el estadio de esta ciudad y en su agenda aparecía un reservado: amanecer festejando Pero su optimismo no pisaba tierra firme Engañados por sus ansias de triunfo, ganar como sea, pero ganar al fin, no repararon en lo que realmente ocurrió ante Irán Y la mayoría de los medios informativos, sobre todo los electrónicos, como ha ocurrido en incontables ocasiones, minimizó lo que pudiera ensombrecer la victoria y hablaron de futbolistas aptos para las grandes batallas y de un técnico infalible en la estrategia Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver Quien vio ante Irán una selección sólida a la defensiva y creativa a la ofensiva y a un estratega de primer mundo, simplemente evadió la realidad México jugó discretamente frente a los asiáticos Con apuros terminó el primer tiempo con empate y, al segundo, con unos iraníes venidos a menos físicamente le fue imposible marcar la diferencia hasta que el rival, faltando 15 minutos para que concluyera el partido, 15 minutos, cometió un doble error defensivo que dejó en ventaja a "Sinha", quien tocó al hueco para que Bravo definiera Antes de ese yerro iraní, vimos a un México entrampado como hoy ante Angola No tan desesperado y errático, pero si igual de ineficiente Quien dice que Lavolpe leyó muy bien el juego contra Irán en el descanso y que hizo los cambios adecuados que le cambiaron el rostro a la selección, simplemente no vio el partido Con el ingreso de "Sinha" y Luis Pérez en el complemento del primer juego, la selección no mejoró Todo lo cambió el error de Irán, no la capacidad de Lavolpe Lo demás, la gran jugada colectiva que concluyó con el gol del brasileño naturalizado mexicano fue ante un rival totalmente entregado Lo cierto es que México no ha tenido un buen juego desde hace un año cuando sorprendió en la Copa Confederaciones En resumen, no somos tan buenos como se quiso vender después de la victoria contra Irán, pero tampoco tan malos como ante Angola Pero a una selección sin creativos, sin jugadores que hagan la gambeta oportuna, que metan el pase donde duele, sólo le podemos pedir que se partan el alma en la cancha y que muestren el carácter como en mundiales pasados Cuando todo mundo sabe que los mejores jugadores de México son el portero y su defensa central, está claro a qué se puede aspirar Hugo Sánchez y Cuauhtémoc Blanco deben estar esbozando una dolorosa sonrisa