Piratas del caribe 2: La seducción de la aventura

lunes, 7 de agosto de 2006
México, D F, 7 de agosto (apro)- Piratas, fantasmas y monstruos marinos, dinero, amor y traición ¿elementos banales propios de aventuras juveniles y producciones hollywoodenses? Puede ser, pero Piratas del Caribe 2: El cofre de la muerte (Pirates of The Caribbean: Dead Man?s Chest, EU, 2006), entretiene, cautiva y emociona En esta ocasión, el capitán Jack Sparrow (Johnny Depp) deberá pagar una deuda al temible capitán fantasma del famoso "Holandés errante" En aras de zafarse de ese compromiso, Jack embauca a su tripulación, a Will Turner (Orlando Bloom) y a Elizabeth Swan (Keira Knightley), en una peligrosa aventura inspirada por su ego El principal responsable de que esto funcione, al grado de convertir el film en una de las mejores franquicias de todos los tiempos es, por supuesto, nuestro pirata mañoso, cínico y vividor, cuya imagen fue inspirada en el legendario rockero Keith Richards de Los Rolling Stones: el capitán Jack Sparrow, por supuesto, no sería lo mismo sin el toque personal de Johnny Depp Para su coestelar Elizabeth Swan, el capitán del "Perla negra" es la significación de lo prohibido, lo contrario a las buenas costumbres y a la ética: un rebelde; para el prometido de Elizabeth, Will Turner (Orlando Bloom), un sujeto admirable, intrépido y confiable, con todo y sus bemoles Para el espectador, nuestro protagonista es aquel hombre que despierta, como diría el catedrático Roman Gubern, nuestra pulsión aventurera, como un Indiana Jones con una pizca de Han Solo y algún espíritu chocarrero Es un héroe que se burla de la vida y de la muerte, aquel que se da aires de "todo lo puedo" con una sonrisa y carisma irresistibles También temerario y trasgresor, Sparrow es el espíritu libre que a todos nos gustaría ser Sin embargo, su carácter implica una fuerte dosis de egoísmo que, en el fondo, hay que erradicar, sobre todo cuando hay problemas, o de lo contrario, su villanía ya no sería tan divertida: Sparrow siempre llega a salvar el día Nuestro capitán es el hilo conductor de una aventura que llevará a sus protagonistas al límite; tentará al destino y nos hará creer, por un par de horas, que seremos capaces de salir avantes (y burlar a la muerte) aun en las peores circunstancias Piratas del Caribe 2: El cofre de la muerte no tiene un "final, final"; para ver qué ocurre con Jack Sparrow y su tripulación, habrá que esperar la tercera parte, en 2007, donde conoceremos al papá de nuestro capitán, interpretado nada más y nada menos que? ¡por Keith Richards!