El avaro

lunes, 8 de octubre de 2007
México, D F, 8 de octubre (apro)- Maestro por antonomasia de la comedia, el dramaturgo francés Jean-Baptiste Poquelin, mejor conocido como Molière (1622-1673), escribió en 1668 uno de sus trabajos más relevantes, El avaro, historia ambientada originalmente en el París del siglo XVII para narrar las vicisitudes del rico Harpagon, personaje que desde entonces se convirtió en el prototipo de la avaricia A más de tres siglos de distancia, esta divertida trama, que aborda entre otros temas la tiranía doméstica y el machismo, continúa teniendo una sorprendente vigencia crítica, más allá de la comicidad implícita en el texto de Molière, como lo demuestra la más reciente puesta en escena de esta obra que, bajo la dirección de un profundo conocedor del teatro del famoso autor francés, el maestro José Solé, se presenta actualmente en el Teatro Tepeyac, en una paráfrasis de Miguel Sabido La presencia de Rafael Inclán como intérprete de este burgués que cree poder comprar con su dinero una mujer joven que lo acompañe en su vejez, le da un particular carácter de "mexicanización" a la obra, entre otras cosas por la innata picardía de éste extraordinario comediante, al que algunos han encasillado como actor de películas de ficheras, pero que, en realidad, es un extraordinario intérprete, como lo ha demostrado, por ejemplo, en sus trabajos cinematográficos al lado de Arturo Ripstein Esta poco usual combinación de "actor carpero" y avezado histrión le proporcionan a este montaje el toque necesario para transitar de la hilaridad al dramatismo, retratando a cada instante los vicios humanos que, vistos a través del lente de aumento del teatro, provocan la permanente risa de los espectadores "Cuando hace 17 años pensé en ofrecerle el papel de Rapagón a Rafael Inclán ?comenta Miguel Sabido--, todo el mundo me miró extrañado Rafael acababa de hacer 20 películas de ficheras y vuelto famoso su personaje del ?Mofles? Precisamente, por eso pensé que el `Mofles` es un personaje de la picaresca mexicana con tanta energía y capacidad de comunicación con el público como El lazarillo de Tormes en la literatura española "Además, Inclán pertenece a una de las familias más ilustres del teatro mexicano Su tío, don Miguel Inclán, logró obras maestras con Luis Buñuel, como Los olvidados Lo llamé y fue un gran acierto Descubrí un actor sensible y de una inteligencia escénica verdaderamente excepcional y un compañero de trabajo único, divertido e ingenioso", agrega Sabido, en relación a la puesta que hiciera hace 17 años de este clásico Ahora, Inclán añade a esa fuerza escénica la experiencia de su larga trayectoria para hacer un Avaro delicioso, acompañado por actores de primer nivel, como el divertido Carlos Pascual y el solvente Ernesto Godoy, quienes desafortunadamente contrastan con el desempeño del elenco femenino que, con excepción de Lupe Vázquez, ofrecen un trabajo débil, que evidencia su falta de "tablas", como es el caso de Sherlyn e Isabel Molina La escenografía y vestuario son del recientemente fallecido Roberto Cirou Las funciones se realizan de jueves a domingo

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