Razones

lunes, 26 de noviembre de 2007
México, D F 26 de noviembre (apro)- Respetables y respetados lectores de la presente: permítanme decirles que estoy de acuerdo con los que, entre ustedes, critican al actual presidente de Venezuela, Hugo Chávez Coincido con los que, entre ustedes, están convencidos que el presidente de Venezuela en modo alguno es un buen ejemplo de buen decir y de buenas maneras Convengo con los que, entre ustedes, creen que el promotor bolivariano en la actualidad es un boquiflojo y un boquiduro Concuerdo con los que, entre ustedes, piensan y dicen que sus fórmulas políticas, las del mandatario venezolano, no soy muy democráticas Soy del parecer, con sus debidas diferencias, con los que, entre ustedes, tachan al actual presidente de Venezuela, por sus malas maneras y por sus malas palabras, por sus salidas de tono, de bufón Pero como rey que soy, aunque no tan popular en estos días como lo fui en mis buenos tiempos, digo que en ese hoy en que viven, donde lo correcto es no levantar la voz, el no andar a gritos y sombrerazos aunque se los esté llevando Gestas, pues calladitos se ven más bonitos; que en ese su hoy, donde lo correcto en lo político y en lo social es el justo medio, el centro, sea de izquierda o derecha; ese justo medio, ese centro político no pocas veces consentido e incluso cómplice de desigualdades y hasta de la explotación los más por los menos; en ese su hoy, donde lo correcto es que las palabras sirvan con frecuencia para enmascarar correctamente hechos feos y hasta malolientes, y lo correcto es también que los pollos pelones, como vulgarmente se dice, guarden silencio pues ya les llegará la hora de que les den su maíz, digo y sostengo, insisto, que santo y bueno es que alguien levante la voz, e incluso ande a gritos y sombrerazos diciendo algunas verdades Considero que, por el bien de todos, más vale eso que el correcto silencio y paz de los cementerios ¿Que el que tal hace es visto como bufón? ¡Qué bien! Pues qué, ¿no es ese su papel tradicional, el de decir la verdad en medio de cortesanos correctamente sumisos? Si les sorprende y les causa estupor lo que escribo, tengan en cuenta y no olviden que soy un rey, que es tanto como decir que soy entendido en eso de bufonerías y bufones Por eso, por rey, me sorprende que Juan Carlos I, rey de las Españas, perdiera los estribos por lo que Hugo Chávez ha dicho en público de José María Aznar, que no es más que lo que tantos piensan de ese personaje y callan por no ser correctamente político proclamarlo: que Aznar no es más que un espolique, un mozo de estribo de George W Bush, y uno de los encargados de vender el discurso de Washington Que el rey de España, que parte de sus súbditos, de sus amigos y socios en negocios y política se hayan indignado, e incluso les haya causado ira lo dicho por Chávez de Aznar, al llamarlo fascista, santo y bueno Están en su derecho, pero eso no puede tapar la verdad de que Aznar es, como lo demuestran sus pensamientos, palabras y acciones, un fervoroso ideólogo, un provocativo representante, un ardiente activista de ese absurdo político que unos llaman "el autoritarismo democrático", y otros "la democracia autoritaria", que en el fondo hace a los que la predican y ejercitan unos desleales y traidores a la misma, ya que no persiguen más que hacerla inservible en la práctica, con lo que llevan a cabo lo mismo que persiguen los terroristas: socavar los cimientos de la democracia Y ambos no retroceden ante la mentira y el derramamiento de sangre, como lo demuestra hasta la saciedad la guerra de Irak Y también es lamentable y patético lo que esas críticas maniqueas a Chávez manifiestan, ya que son una evidente muestra, con eso de la corrección, de que ese su hoy, mis lectores, es más partidario de las apariencias que de las realidades; que ese su hoy se conforma más con el parecer que con el ser --¿por miedo?, ¿por conveniencia?, de ustedes, lectores, es el juicio--; que ese su hoy se asusta de la sombra y se agarra del bulto Así pienso porque, como les dije, soy rey, a lo que es lo mismo, ducho en eso de las bufonadas y los bufones Hoy, sí, de tira cómica pero rey al fin En espera y con el sincero deseo de que estas mis razones, ya sea que las admitan o las rechacen, les sirvan para ser felices EL PEQUEÑO REY

Comentarios