Ortega y Encinas llaman a la unidad del PRD

jueves, 3 de diciembre de 2009

OAXTEPEC, Mor., 3 de diciembre (apro).- Más que un ejercicio de refundación, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) planeó, de manera anticipada, una reestructuración interna modificando sus documentos básicos, porque ya había negociado con las corrientes internas los cambios en la línea política y estatutos, programa y principios del partido.
    En el primer día de trabajos del XII Congreso Nacional de la Refundación del PRD, los conflictos continuaron, debido a que las corrientes no se pusieron de acuerdo sobre el método de elección de sus dirigentes: si por voto universal o indirecto; es decir, en un congreso.
    Lo que se discutía en la mesa es la fecha de salida de la actual dirigencia: si es en agosto del próximo año, como lo propone el senador Pablo Gómez, o en 2011, como acordaron las corrientes. Es un hecho es que no terminará su periodo en noviembre de 2011, aseguraron congresistas asistentes.
    La expectativa es que los acuerdos de la cúpula de las corrientes para la reforma estatutaria sea que no se rompa la negociación.
          Planeado con cuatro meses de anticipación, en los que se  mantuvo la expectativa por la refundación del PRD, en el primer día del XII Congreso Nacional para la Refundación, los mil 700 delegados escucharon de su presidente nacional, Jesús Ortega, y del coordinador de los diputados perredistas, Alejandro Encinas, el mismo llamado a la unidad y a la reconciliación entre corrientes, como se hizo en el congreso de 2007.
    Ortega, quien después de competir tres veces por la dirigencia del partido asumió el cargo por resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), lo que sumió al partido en una crisis interna, pidió “congruencia” a la militancia perredista y exigió terminar con los vicios del partido, como el clientelismo, el corporativismo y la falta de convicción de muchos perredistas.
    Ante los casi dos mil delegados, Ortega consideró que parte de este ejercicio de refundación es revisar y modificar los documentos básicos del partido. Destacó que el lema de este congreso es una frase del escritor Eduardo Galeano: “Somos lo que hacemos, pero principalmente somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.
    No obstante, Ortega dijo que es necesario que sigan cambiando para transformar al partido y convertir al PRD en un partido fuerte, sólido, con mayor capacidad autocrítica, más unido y cohesionado.
    “Porque tenemos la disposición de cambiar”, dijo Ortega, mientras en los hoteles del Centro Vacacional Oaxtepec del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) donde se desarrolló el evento, la comisión organizadora de Nueva Izquierda rentó cabañas para cinco personas con costo de 900 pesos, en las que algunos militantes llegaron con sus amigos; otros faltaron y los lugares quedaron vacíos y, además, los hospedaron por corriente de opinión, no por entidad federativa.
    Los miembros de Alianza Democrática Nacional (ADN) se hospedaron en el hotel Oaxtepec; Izquierda Democrática Nacional (IDN), en el Club Dorado; Nueva Izquierda, en el Centro Vacacional Oaxtepec; Izquierda Social, en el Amigo Raúl y Colonial; Foro Nuevo Sol, en Palmar, y las más pequeñas, MODUC, FND, Redir, Unir y Gap, en Hacienda del Río; otros, entre invitados y demás personal operativo, en el Hotel Familiar H4, del Centro Vacacional Oaxtepec.
    En su discurso no hubo párrafo en que Ortega no pronunciara la palabra cambio. También consideró que el país necesita un nuevo rumbo y se pronunció por combatir la corrupción en el perredismo y en los gobiernos perredistas. La fórmula para la refundación, insistió, es “congruencia, congruencia, congruencia”.
    “El PRD debe avanzar en su cohesión, en su unidad, porque es la fórmula principal que puede fortalecernos y que puede hacernos capaces de derrotar al gobierno panista y de impedir que regrese al poder de la corrupción priista”, indicó.
    Pidió que el PRD salga fortalecido de este congreso nacional, porque la unidad, dijo, debe estar al servicio del país.
    En ese mismo tono se pronunció Alejandro    Encinas, quien llamó a la unidad del partido.
           Encinas sostuvo que acudía a dicho evento “por la unidad del partido”. Dijo que este congreso debe ser el inicio de una nueva etapa para crear un nuevo partido, comenzando por un nuevo padrón de afiliados, nuevas reglas de convivencia interna y con apego al principio de que sean los militantes quienes definan las orientaciones de la política partidaria y de sus órganos de dirección.
    “La refundación de nuestro partido debe ser resultado del debate en un ambiente de renovación. Esta no se va a dar por decreto. Sería iluso suponerlo. Por ello se requiere no sólo de voluntad política o de la reformulación de nuestros documentos básicos. La refundación que iniciamos debe permitir la cohesión política”, señaló.
    Dijo que las fallas del PRD se deben a la falta de sentido de pertenencia al partido, pues les falta tener identidad porque los militantes se identifican con sus corrientes. “Las banderas del partido han sido sustituidas por las de grupos internos, y esta pérdida de identidad desdibuja nuestro perfil ideológico y socava la unidad interna”, explicó.
          Pidió recuperar la vocación unitaria del PRD con las izquierdas. Debe, consideró, dejar de ser un partido de corrientes con influencia electoral para ser un partido que lucha con los movimientos sociales para posicionarse en el territorio y por lo tanto posicionarse electoralmente.
    “Debemos recuperar el capital electoral que perdimos en los recientes procesos electorales. Ello será posible recuperando un discurso y una iniciativa política que conlleve a restituir nuestra credibilidad y confianza ante la ciudadanía”, indicó, y solicitó avanzar en la democratización de la vida interna.
La palabra cambio también permeó su discurso y el llamado a la unidad silenció a la asamblea que, después de esto, arropó a Ortega y le permitió hablar, salvo un veracruzano que le exigió solucionara el conflicto electoral interno de su entidad.
    “Debemos asumir que si no cambiamos nosotros mismos, nuestras actitudes y prácticas políticas nada va a cambiar”, afirmó.
    En su oportunidad, el senador Alfonso Sánchez Anaya, coordinador de la Comisión de la Reforma para la Refundación del PRD, sostuvo que este ánimo del cambio perredista emula los cambios históricos del país, “provocados por el hartazgo de las mayorías no por decisión de los poderosos”. Por eso, llamó a los militantes a cambiar los documentos básicos para sentar las bases de la refundación del partido.
    “Es tiempo de romper con las viejas prácticas, privilegiar nuestra vida institucional por encima de los acuerdos copulares”, estableció.
    La novedad del congreso fue la llegada de la coordinadora de la ALDF, Alejandra Barrales, para formar parte del Comité Político Nacional con la corriente MEC –Marcelo Ebrard Casaubón--, formada por una escisión de Izquierda Social.

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