"Estoy feliz como secretario de Hacienda": Carstens

lunes, 7 de diciembre de 2009

WASHINGTON, 7 de diciembre (apro).- El secretario de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, descartó que la eventual remoción de Guillermo Ortiz al frente del Banco de México (Banxico) reste autonomía a esa entidad, y aclaró que la que designación corresponde exclusivamente al presidente Felipe Calderón.
“Como ustedes saben, el banco central no depende de una sola persona. Es dirigida por una junta; el gobernador es uno de cinco miembros con derecho a voto”, declaró Carstens durante una breve conferencia de prensa al término de la ceremonia de firma de una Declaración de principios para fortalecer la cooperación económica y de seguridad, con Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos.
Cuestionado sobre las versiones de que él es uno de los candidatos de Calderón para relevar a Ortiz Martínez como gobernador del Banco de México, el secretario de Hacienda simplemente indicó que el Ejecutivo es quien tiene la última palabra en el asunto.
“Estoy feliz como secretario de Hacienda”, acotó Carstens sonriendo, quien con sus muecas y la ambigüedad de sus respuestas daba a entender que sí habrá un cambio en la titularidad del Banxico.
“El gobernador que sea designado tendrá un voto decisivo o un posición decisiva en el manejo de la política monetaria de México”, aseguró Carstens para luego sostener que en el banco central “las decisiones se toman por votación, y el voto del gobernador no es más que uno dentro de cinco. Esta es la fortaleza del banco central y así hay que leer este proceso”, advirtió.
En torno del documento que firmó con Napolitano, el secretario de Hacienda apuntó que por medio de mecanismos como la Declaración de principios, los gobiernos de México y Estados Unidos definen “un nuevo curso estratégico” para combatir al crimen organizado, el tráfico ilegal de personas, armas y dinero, así como el fraude comercial y las violaciones a los derechos de la propiedad intelectual.
“Refuerza y fortalece el Plan Estratégico Bilateral que será desplegado en cada uno de los puertos de entrada en la frontera común entre México y Estados Unidos”, señaló por su parte la funcionaria estadunidense.
A través de la Declaración de principios, las autoridades de los dos países buscarán definir programas de respuesta más rápida a las amenazas fronterizas, mejorar las acciones aduaneras para identificar prioridades e intercambiar información en la lucha contra el tráfico de armas y de dinero.
Bajo ese esquema, Carstens añadió que con el compromiso que se firmó en Washington también mejorarán las labores de inspección en los puntos aduanales de la frontera común, al tiempo que se coordinarán los esfuerzos para contrarrestar la violencia generada por los cárteles del narcotráfico, para con ello agilizar el tráfico legal de personas y de productos comerciales.
Bajo el entorno del compromiso, los gobiernos de los dos países definen la creación de comités binacionales de seguridad en los puertos fronterizos, cuyo propósito es mejorar y abrir los mecanismos de comunicación para sustentar las acciones de colaboración, así como desplegar acciones directas para combatir las amenazas en la frontera.