Víctimas de Maciel denuncian protección del Vaticano a Legionarios

jueves, 11 de noviembre de 2010

MEXICO, DF, 11 de noviembre (apro).- Los exsacerdotes José Barba y Alberto Athié, así como el investigador Fernando González, denunciaron que el Vaticano busca exonerar a los Legionarios de Cristo de los abusos cometidos por su fundador, el padre Marcial Maciel.

Prueba de ello, argumentaron, es que, a cuatro meses de haber sido  nombrado como delegado pontificio de los Legionarios, el cardenal Velasio de Paolis ya exculpó a la congregación de “los abusos, fraudes y otros delitos cometidos por el padre Marcial Maciel”, con lo que se confirma la responsabilidad del Vaticano y del propio papa Benedicto XVI en los hechos denunciados desde los noventa.

         En conferencia de prensa, efectuada en las oficinas de Cencos, destacaron que en la carta enviada por De Paolis a los legionarios el pasado 19 de octubre se deslinda a los dirigentes de la congregación al señalar que “la responsabilidad del fundador (Maciel) no puede ser trasferida simplemente a la misma Legión de Cristo”.

         En un apartado de la misiva de seis páginas, titulada “Superiores actuales y su responsabilidad”, el cardenal reconoce que “las distintas denuncias publicadas en los periódicos desde los años noventa eran bien conocidas también por los superiores de la congregación. Pero otra cosa es tener las pruebas de lo fundado de tales denuncias y más todavía la certeza de ellas. Esta llegó sólo mucho más tarde”.

          En el documento, el enviado apostólico llama a los miembros de la congregación fundada por el michoacano Maciel a emprender un “positivo camino de renovación”.

         Del contenido de la carta, señalaron los denunciantes, se desprende que si se exonera a los directivos de la congregación, sólo queda por responsabilizar de los abusos al propio papa Benedicto XVI, quien en 1999 fue puesto al tanto de las conductas de Maciel por el obispo Carlos Talavera.

         Athié recordó que, por medio de Talavera, envió una carta al entonces cardenal alemán Joseph Ratzinger denunciando los abusos cometidos por Maciel contra el exlegionario Juan Manuel Fernández Amenábar, y que la respuesta del encargado de la Congregación de la Doctrina de la Fe fue que no podía abrir un caso en contra del michoacano por ser “una persona muy querida por el papa Juan Pablo II”.

         Por esa razón, acusaron a Ratzinger de haber utilizado la información sobre los abusos de Maciel “de manera discrecional y a cuentagotas, con fines absolutamente distintos a la verdad y a la justicia a favor de las víctimas” quienes, recordaron, “sufrieron acusaciones por calumnia, difamación y mentira, con el consecuente daño moral y desprestigio ante la opinión pública mundial”.

         En la conferencia, presentaron una cronología de las quejas interpuestas contra Maciel desde 1997, así como la carta de Athié enviada a Ratzinger, y las recientes grabaciones del padre Luis Garza ante miembros de la Legión de Cristo, en las que admite conocer los antecedentes del fundador de la congregación.

         Esa misiva, concluyeron, implica no sólo el cierre del caso, sino “la complicidad y encubrimiento de la Legión”, lo que necesariamente “pone en evidencia la doble culpabilidad del cardenal y papa Ratizinger, de Juan Pablo II y de tantas instancia de la Santa Sede y de sus cardenales y obispos responsables”.