Exigen la liberación de seis indígenas acusados de pertenecer a los Zetas

miércoles, 3 de noviembre de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 3 de noviembre (apro).- Indígenas de la Coordinadora de Organizaciones Campesinas y Populares (Cocyp) acusaron hoy al gobierno de Chiapas de haber torturado a ocho de sus compañeros detenidos el pasado fin de semana, para que se declararan culpables de tener vínculos con delincuencia organizada.
Pedro López Espinosa, coordinador de la Cocyp en Chiapas, dijo que el gobierno del estado, a través de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), forzó a sus compañeros a confesar su pertenencia a la banda de Los Pelones y de estar ligados al grupo criminal Los Zetas.
Dos de los ocho indígenas ya fueron liberados; los seis restantes siguen arraigados por la PGJ. Ellos son: Froilan Díaz Díaz, Alfonso Sánchez Hernández, Luis Bautista Gómez, Braulio Bautista Gómez, Juan Bautista Hernández y José Luis Bautista López.
López Espinosa recordó que entre el viernes 31 de octubre y sábado 1 de noviembre, unos mil 500 uniformados estatales y federales se movilizaron para capturar a sus ocho compañeros, a quienes sólo les encontraron “armas de cacería”, lo que fue suficiente para acusarlos de delincuencia organizada.
“Queremos suponer que las armas se las sembraron; y si realmente se las decomisaron, no son armas que tengan grupos de delincuentes ligados a Los Zetas, para nosotros todo tiene un trasfondo político, para nosotros no es más que un acto de represión”, dijo López Espinosa.
Mencionó que los indígenas nada tienen que ver con la delincuencia organizada y mucho menos la organización a la que ellos pertenecen; y reprobó que el gobierno hasta ha pagado spots en noticieros de televisión para desprestigiarlos y hacerlos ver como criminales, “cuando todo es pura falsedad”.
Hoy los campesinos arribaron a la capital del estado tras una caravana que inició por la mañana en el municipio de Pueblo Nuevo Solistathuacán, al norte del estado de Chiapas.
Pedro López Espinosa, dijo hoy que los familiares de los seis detenidos han señalado que sus esposos y padres fueron sometidos a crueles actos de tortura desde las primeras horas del sábado en que fueron detenidos.
“Desde que los capturaron los golpearon con los rifles, los trajeron a Tuxtla con las botas en el cuello y el pecho; les pusieron bolsa de plástico en la cabeza, les hicieron firmar documentos que nunca leyeron. Suponemos que son declaraciones prefabricadas”, dijo el líder indígena.
Advirtió que si el gobierno de Chiapas no libera a los indígenas detenidos radicalizarán sus acciones de protesta.