Ley Antimonopolio divide al Senado

jueves, 9 de diciembre de 2010

MEXICO, D.F., 9 de diciembre (apro).- Ante la falta de acuerdos de las dos principales bancadas del PAN y del PRI, el Senado aprobó, por 62 votos a favor y 52 en contra, enviar sólo una parte de la Ley Federal de Competencia Económica a la Cámara de Diputados, dejando pendientes más de 20 asuntos que en, lo particular, fueron objetados por los legisladores de Acción Nacional.
           Entre esos puntos está la transformación de la Comisión Federal de Competencia en organismo descentralizado, con autonomía de gestión, y cuyos integrantes sean avalados por la mayoría de los senadores.
         El PAN se opuso a estos ordenamientos, al igual que algunos senadores del PVEM.
          El líder de la bancada del PRI y presidente del Senado, Manlio Fabio Beltrones, afirmó que existen “distintas presiones” sobre la Cámara alta y lamentó lo ocurrido hoy, dos días después que se aprobó en lo general este ordenamiento.
           “El grupo parlamentario del PRI votó congruentemente. Lo hicieron también otros grupos parlamentarios que quizá variaron su voto y, otros más, a mí no me consta, pero mucho se habla, que fueron presionados por funcionarios del gobierno federal para que, o variaran su voto o siguieran votando a lo que le convenía al gobierno en turno”, afirmó Beltrones.
           Dijo que el veto del PAN se debe a su oposición a la autonomía de la Comisión Federal de Competencia para que sea un órgano “verdaderamente independiente, donde en el futuro los nombramientos, por parte del gobierno, no fueran caprichosos ni simplemente para premiar amigos”.
           Por su parte, el coordinador de la bancada panista, José González Morfín, consideró que si se aprobaban los artículos reservados hubiera significado un “tremendo retroceso a un gran avance que se había tenido por unanimidad en la Cámara de Diputados”.
           González Morfín defendió que la decisión adoptada para que la minuta fuera enviada parcialmente aprobada a la Cámara de Diputados y no regresara a comisiones, como proponía el PRI.
            “Me parece que, cuando alguien se llena la boca para hablar de que hay que combatir los poderes fácticos y combatir los monopolios, hay que ir a los hechos reales. Por eso, en la Cámara de Diputados se dio un gran consenso, y lástima que en el Senado el PRI y el PRD no quisieran apoyar lo que sus diputados aprobaron por unanimidad”, abundó el panista.
            Los senadores del PRD, Arturo Núñez y Pablo Gómez afirmaron que el gobierno federal cabildeó con legisladores para frenar la ley y defendieron algunos puntos aprobados, como las medidas cautelares contra los sujetos y las empresas que incurran en prácticas monopólicas.
           Para Pablo Gómez, la naturaleza del diferendo radicó en la designación y los alcances de la autonomía de la Comisión Federal de Competencia.
“El martes, el Senado aprobó que, en lugar de ser una oficina del Ejecutivo, la Comisión Federal de Competencia fuera un organismo descentralizado, con autonomía y con participación del Senado en el nombramiento de los comisionados, para garantizar la autonomía”, dijo.