El PAN, subordinado a Calderón: Espino

sábado, 27 de febrero de 2010

MÉXICO, D.F, 27 de febrero (Proceso).- Lo que distingue al PAN es su autoritarismo, que se inició cuando Germán Martínez lo presidió, asegura Manuel Espino en entrevista con Proceso. Hoy, incluso“le tenemos miedo al debate”, pues todas las decisiones se toman en Los Pinos; hoy, insiste Espino, el partido está plenamente subordinado a Calderón, quien el año pasado incluso pidió que lo expulsaran de sus filas por sus críticas. Y cuestiona: ¿cuál autonomía? Lo que hay es autoritarismo, simulación, componenda con los demás partidos.

El embate oficial contra el diputado Manuel Clouthier, por acusar al gobierno de Felipe Calderón de no combatir al cártel de Sinaloa, sólo se explica por el autoritarismo que se ha instalado en el Partido Acción Nacional (PAN) que busca someter cualquier disidencia, mientras se consolida la alianza con personajes como Elba Esther Gordillo, acusa Manuel Espino.

“Al que disiente lo pretenden callar con un acto de autoridad”, acusa el expresidente del PAN y afirma que esa conducta antidemocrática comenzó cuando Germán Martínez asumió la presidencia de ese partido, en diciembre de 2008, y continúa con César Nava.

“Con Germán Martínez se inició la era de la intolerancia en el PAN”, asegura Espino, quien identifica a Calderón como el artífice de esa conducta, cuyo ejemplo más reciente es la censura que hizo, el jueves 24, en Los Pinos, a Manuel Clouthier Carrillo, quien –dice– “no es el único que supone que hay complicidad de altos funcionarios del gobierno federal con el crimen organizado”.

Inclusive Espino revela que fue Calderón quien, el año pasado, en una “clara expresión de intolerancia”, ordenó que lo expulsaran del PAN debido a sus críticas por las designaciones de candidatos a diputados que se hicieron por decisión presidencial.

En una reunión en Los Pinos con el Sistema PAN –que agrupa a la cúpula de ese partido y a funcionarios gubernamentales federales y estatales–, Calderón planteó: “Vamos expulsando a Espino”.

–¿Lo propuso directamente Calderón?

–Por supuesto que fue él, y hubo quien dijo, un gobernador, que me iban a hacer víctima, que mejor se hiciera después de las elecciones. Nomás que luego de las elecciones tan desastrosas por las derrotas, ¿con qué cara iban a emprender una acción de esas? Sé que me tienen en la mira y que soy candidato a expulsión por exigir congruencia.

En entrevista con Proceso, el presidente de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) enumera varios episodios sobre la abierta intervención de Calderón en el PAN, sobre todo para cumplir los acuerdos que tiene con Elba Esther Gordillo, quien lo apoyó desde la campaña interna por la candidatura presidencial, en 2005, y con otros grupos.

El propio Miguel Ángel Yunes, candidato del PAN al gobierno de Veracruz, le dijo a Espino que Calderón había hecho un pacto con Gordillo desde la precampaña.

“Reconoció que él apoyó a Calderón desde antes de 2006, ni siquiera cuando era candidato, sino que lo apoyó para ser candidato. Fue después de una negociación que hubo entre Elba Esther y Calderón”.

–¿Elba Esther, siendo priista aún, intervino en la vida interna del PAN?

–Por supuesto. A confesión de parte. Me lo dijo Yunes el jueves 18 en la sede del Comité Nacional. Entonces, me parece que se están haciendo acuerdos para privilegiar a grupos de poder ajenos al partido.

–¿Es ya un partido plenamente subordinado a Calderón?

–Aunque ahora tratan de disimularlo. Se habla de la autonomía del partido. ¡Por favor! No ha habido un solo candidato a gobernador que se haya designado en el Comité Nacional que antes no haya sido recibido por el presidente en Los Pinos y éste le haya dado el visto bueno.

Extracto de la entrevista que se publica en la edición 1739 de la revista Proceso que empezó a circular el sábado 27 de febrero.