Afiliados al SME encaran a Calderón en Morelos

miércoles, 3 de febrero de 2010

EMILIANO ZAPATA, Mor., 3 de febrero (apro).- A su arribo de una gira de trabajo por Suiza y Japón, el presidente Felipe Calderón tuvo que encarar una protesta protagonizada por integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), quienes se manifestaron a las afueras del hospital del ISSSTE que inauguró el encargado del Ejecutivo federal.
En la movilización, los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LFC) exigieron la reposición de su fuente de empleo
En sus pancartas, los electricistas demandaron que Calderón derogue el decreto presidencial en el que ordena la extinción de LFC. También se manifestaron contra el aumento de cobro de impuestos y la carestía.
Por su parte, el mandatario federal hizo un llamado a vencer el escenario de desencanto, frustración y confrontación para enfrentar los retos que tiene el país por delante.
El exhorto surgió en un contexto poco esperado luego que los principales diarios editados en la Ciudad de México --El Universal, La Jornada, Milenio y Excélsior-- abrieron sus páginas a un artículo escrito por el propio jefe del Ejecutivo.
En este inédito ejercicio promovido desde Los Pinos –según admitió La Jornada--, Felipe Calderón resaltó los beneficios de su proyecto de reforma política, “decálogo” que ya envió a la Cámara de Diputados pero que, hasta el momento, ha sido rechazado por la mayoría de los legisladores priistas.
Una de las banderas que debería ser tomada por todos, según Calderón, sería el poder alcanzar el seguro médico universal. En este sentido, dijo que esa tarea no debería tener sesgos partidistas ni calendarios electorales.
Al parafrasear al gobernador de Morelos, el panista Marco Antonio Adame –quien lo antecedió en la palabra--, Calderón Hinojosa enfatizó que se trata de trabajar, no para las próximas elecciones, sino para las próximas generaciones.
Y es que el ambiente político se tensó, de manera especial con la izquierda agrupada en el Partido de la Revolución Democrática (PRD), luego que el gobierno federal pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declarar inconstitucional la reforma civil en la Ciudad de México que permite las bodas gay y su derecho a adoptar.
La queja –una acción de inconstitucionalidad-- se hizo a través de la Procuraduría General de la República (PGR) mientras Calderón participaba en el Foro Económico Mundial de Davos.
Bajo estas circunstancias, el Ejecutivo comentó que, más allá de las legítimas diferencias de opinión, “los mexicanos sepamos reconocer la unidad nacional, sobre todo ante la celebración del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución”.
Desde su punto de vista, no habrá mejor manera de festejar estas fechas que impulsando los servicios de salud. Para ello, Calderón se apersonó en el nuevo hospital en Morelos, el cual tardó en construirse 12 años y sufrió incluso robos de material y pillaje.
De acuerdo con los datos oficiales, este hospital estará a la altura de los servicios que presta el Centro Médico Nacional de la Ciudad de México, con lo que se evitarán traslados a las familias que viven en Morelos, Guerrero y parte de Oaxaca.
El nosocomio de altas especialidades llevará por nombre “Centenario de la Revolución”.
En su vista a Morelos, Calderón no hizo referencia a la muerte de dos civiles durante los operativos de los marinos en los que fue abatido el capo del narcotráfico Arturo Beltrán Leyva.
Lejos de lanzar alguna crítica, de hecho apoyó la gestión del gobernador Adame. El presidente tampoco hizo referencia alguna a la matanza de 16 jóvenes en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Por el contrario, para Calderón estos son tiempos de discutir y de celebrar en México.
“Al avanzar en el cumplimiento de los derechos sociales de los mexicanos, como es este, sagrado, el derecho a la salud; al avanzar en el derecho a la educación, a la alimentación, a la vivienda, nos ponemos en la mejor ruta para celebrar el centenario de la Revolución, cumpliendo y haciendo realidad sus ideales”, concluyó.

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