La adopción sólo para matrimonios heterosexuales: Vaticano

lunes, 8 de febrero de 2010

MÉXICO D.F. 8 de febrero (apro).- El Papa Benedicto XVI se pronunció hoy contra los matrimonios entre personas del mismo sexo, al señalar que la familia basada entre un hombre y una mujer es el “ambiente natural” para el crecimiento y bienestar de todos sus miembros, particularmente para los niños.
    Agregó el pontífice:
    “Los niños quieren ser amados por una madre y un padre que se quieren, necesitan vivir y crecer con los dos progenitores, ya que la figura materna y paterna son complementarias en la educación de los hijos y en la construcción de su personalidad y de su identidad”.
    En el discurso, que dirigió a los participantes en la reunión plenaria el Consejo Pontificio para la Familia, en El Vaticano, Benedicto XVI añadió que “la Iglesia siempre ha promovido la tutela de la dignidad y de los derechos de los menores”.
    Y señaló que El Vaticano apoya la Convención sobre los Derechos de la Infancia, puesto que contiene propuestas positivas sobre la adopción, los cuidados sanitarios, la educación y protección de los pequeños contra la violencia, el abandono y la explotación sexual y laboral.
    Condenó también a los curas pederastas, al señalar que éste “es un comportamiento que la Iglesia jamás dejará de deplorar y condenar”.
    Por su parte, en el marco de la misma reunión, monseñor Ennio Antonelli, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, dijo que El Vaticano permite las adopciones de menores únicamente a las parejas de heterosexuales.
    Comentó que, en la actualidad, “se habla tanto de los derechos de los adultos, por lo que ya es hora de dar prioridad a los derechos de los niños”.
    Monseñor Antonelli agregó:
    “Debemos priorizar no el derecho de los adultos a tener un hijo, sino el derecho del niño a tener un padre y una madre que lo amen, y eventualmente a ser adoptado por una pareja formada por un hombre y una mujer”.
    Indicó que “si se vieran las cosas desde el punto de vista del niño, cambiaría la percepción del divorcio, de la procreación artificial, y de la exigencia de los solteros y de las parejas homosexuales a la adopción”.
    Sostuvo que “es solamente por los niños que las relaciones sexuales se vuelven importantes para la sociedad y dignas de ser tomadas en consideración por una institución legal”.
    En el marco de esta reunión sobre la familia, se manejaron estadísticas sobre las consecuencias que la disolución familiar provoca entre los hijos. En Francia, por ejemplo, se comprobó que los hijos de padres separados constituyen el 80% de los internados en clínicas psiquiátricas y el 50% de los drogadictos.
    Mientras que en Estados Unidos, los hijos que crecen sin la presencia de la madre constituyen el 60% de los violadores, el 63% de los jóvenes suicidas y el 69% de las víctimas de abusos sexuales.
    De ahí que El Vaticano reiteró, hoy lunes, su rotunda negativa a aceptar los matrimonios entre parejas de homosexuales, tal y como la jerarquía católica mexicana lo viene haciendo ante la reciente legalización de estas uniones en el Distrito Federal.

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