Reforma laboral panista "favorece a patrones": CILAS

jueves, 18 de marzo de 2010

MÉXICO, DF, 18 de marzo (apro).- El Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS) denunció que la iniciativa de reforma laboral, que hoy presentaron diputados panistas, “es abiertamente favorable a los patrones”.
En un comunicado, señaló que con esa acción el gobierno federal muestra claramente su carácter de enemigo de los trabajadores mexicanos.    
    Y mientras los diputados panistas exponían en San Lázaro las presuntas “bondades” de la iniciativa, fuerzas policiacas reprimían en Ecatepec y Toluca a los miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), que se mantenían en plantón pacífico en defensa de sus derechos laborales.
    “En la propuesta de reforma laboral, que se materializa después de múltiples amagos, los legisladores del PAN pretenden hacer creer que se trata de democratizar y transparentar la vida sindical mexicana y de promover el empleo; no obstante, en realidad se avanza hacia la legalización de los abusos patronales, los bajos salarios, la precarización del empleo y la obstaculización de la organización sindical”, acusa el CILAS.
La iniciativa panista, añade, a tono con las posiciones emitidas repetidamente por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), promueve el trabajo por temporada y por “capacitación inicial”, así como el pago por horas, con lo que se contravienen las disposiciones constitucionales que tienen que ver con la estabilidad en el trabajo y la obligatoriedad de la seguridad social.
Además, indica, se promueve una “flexibilización salvaje” encaminada a la total precarización del empleo y a la evasión de las obligaciones laborales por parte de los patrones.
    Asimismo, “se pretenden incorporar nuevos requisitos para el ejercicio del derecho de huelga, con lo que de fondo se busca prácticamente hacerlo nugatorio o, en el mejor de los casos, dejarlo sujeto a la calificación discrecional de las autoridades para negar la validez de los emplazamientos”.
    Una de las más abiertas agresiones al derecho de los asalariados, sostiene, es la intención de limitar en los conflictos laborales el pago de los salarios caídos a un máximo de seis meses; “si actualmente los juicios llegan a durar varios años por culpa de las autoridades laborales, con esa nueva disposición es obvio que se prolongarían todavía por más tiempo y siempre en beneficio de la parte empleadora”.
    No obstante, el CILAS considera pertinente “estudiar a fondo la iniciativa”, que refleja la tendencia del gobierno mexicano a “actuar como vocero de los empresarios”, pues ataca todo lo que signifique organización y lucha de los trabajadores en defensa de sus derechos, ya sea por la vía legal, “con una reforma regresiva, o en las calles mediante la represión física”.