Calderón busca revivir proyecto de aeropuerto en Texcoco, denuncia el FPDT

martes, 4 de mayo de 2010


MÉXICO, D.F., 4 de mayo (apro).- El Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) denunció que el gobierno del panista Felipe Calderón pretende retomar el proyecto de su predecesor, Vicente Fox, para construir un aeropuerto alterno en el municipio de Texcoco.
    En la marcha en la que recordaron los incidentes ocurridos hace cuatro años, cuando pobladores de Texcoco y San Salvador Atenco fueron reprimidos por policías federales y estatales, con un saldo de dos muertos, 15 heridos y más de 200 detenidos, entre ellos el líder del movimiento, Ignacio del Valle, quien purga una sentencia de más de 100 años de cárcel.
    Durante la manifestación, que concluyó con un plantón en la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), donde en los próximos días se resolverá si se concede el amparo a los 12  detenidos por los hechos ocurridos en mayo de 2006, Trinidad Ramírez, esposa de Ignacio del Valle, denunció que el gobierno de Calderón pretende edificar el aeropuerto alterno de la Ciudad de México como parte del proyecto Conagua 2009, que prevé la construcción de un parque ecológico
    Y de una vez advirtió que impedirán, como hace cuatro años, que “se concrete el sueño de los gobiernos de derecha” de construir un aeropuerto en terrenos del ex Lago de Texcoco.
    En el año 2006 las autoridades estatales y federales “nos asesinaron, violaron y encarcelaron”, pero desde entonces “Atenco despertó”, sentenció Ramírez, quien tomó el lugar de su marido en el movimiento luego de que fuera detenido. Sostuvo que desde la represión de 2006 se quebrantó el tejido social de Atenco.
“Quebraron a las familias” de los pobladores cuando entró la policía lanzando gases lacrimógenos indiscriminadamente y con violencia se introdujo a la casa de los habitantes en busca de presuntos sospechosos de delitos relacionados con la protesta social, comentó en entrevista con Apro.
    “Ahora, nuevamente están amenazando a Atenco con el proyecto Conagua y nosotros decimos que ya basta con tanta amenaza, queremos vivir en paz. Nuestra defensa de la tierra es por nuestro territorio; si nos quitan nuestra tierra con el proyecto Conagua, nos estarán quitando el agua también”, sostuvo.
    Acusó a la Conagua y a su titular, el panista José Luis Luege Tamargo, de amenazar, por medio de emisarios, a los comisionados de los pozos de agua de Texcoco. Les ha advertido que si no se terminan el agua que tienen dichos pozos para la tierra de cultivo, entonces se los quitarán.
    “Pero como nosotros ya despertamos, por eso nos oponemos a estos proyectos, porque es como expropiar el agua que quieren sacar para su nuevo negocio. Por eso seguimos en pie de lucha”, indicó.
    Además, afirmó que todavía no termina la lucha por liberar a 12 procesados, entre ellos su marido, sentenciado a 112 años de prisión, un hombre sujeto a proceso y otros dos desaparecidos. Ahora el gobierno pretende acusarlos de nuevos delitos cuando su caso está en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), señaló.
    La jornada comenzó a las once de la mañana con una manifestación en el monumento que levantó el ayuntamiento de San Salvador Atenco en honor Nezahualcóyotl, el mismo sitio donde los atenquenses colocaron una cruz en memoria de Alexis Benhumea, quien murió el 7 de junio del año 2006 después de varias semanas de estar en coma debido al cartucho de gas lacrimógeno que se le incrustó en el cuerpo.
    Pese a que el sitio donde se yergue la estatua de Nezahualcóyotl está enrejado, los atenquenses bailaron la danza prehispánica del fuego nuevo, mientras que Trinidad Ramírez y el padre de Alexis, recordaron los sueños del estudiante de Economía “asesinado por el Estado”, quien, aseguraron, “quería ver un mundo mejor”.
    La señora Trinidad concluyó su discurso con voz entrecortada, cuando aseguró que no habría perdón ni olvido para los asesinos de Alexis.
    Al gobernador Enrique Peña Nieto y al presidente Felipe Calderón, “les decimos que no nos han derrotado, aquí estamos y vamos a seguir adelante. Queremos a nuestros compañeros presos de regreso al pueblo. Justicia para Alexis y para nuestras compañeras violadas también”, indicó.
    Al término de la ceremonia religiosa comenzó la marcha, que en ese momento había detenido el tránsito en la carretera México-Texcoco. Por más de tres horas los atenquenses caminaron portando sus machetes, pintando las bardas, los puentes vehiculares con consignas como “Peña Nieto, asesino” y “Tierras sí, aviones no”, y gritando consignas contra el gobierno del priista del Estado de México.
    En total marcharon alrededor de 250 personas. Durante el recorrido, Martín Juárez, del área de Concertación Política del Gobierno del Distrito Federal, telefónicamente, pidió a la señora Trinidad que no marcharan del Angel de la Independencia al Zócalo, como lo tenían programado, porque había contingencia ambiental en la Ciudad de México.
    Además, según reveló Trinidad Ramírez, el funcionario le pidió también que no marcharan con los machetes. “No queremos que pase, lo que no queremos que pase”, dijo.
    Esto, para la señora Trinidad, fue una amenaza velada contra los atenquenses, y recordó que en el 2006 los policías del Gobierno del Distrito Federal también golpearon a su movimiento.
    Añadió que la molestia de las autoridades capitalinas eran los machetes, “pero no podemos ir sin ellos, son simbólicos”, comentó.
    Juárez les había pedido que llegaran directamente al zócalo, pero no hicieron caso y marcharon desde el Angel de la Independencia, custodiados por policías de tránsito.
    Su marcha se desarrolló sin problemas, aunque en el Zócalo, donde miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas se mantienen en plantón, corrió el rumor de que las autoridades capitalinas no dejaban entrar a los atenquenses al Zócalo con machetes.
    En ese momento, alrededor de las 6 de la tarde, un contingente de electricistas marchó desde la calle Francisco I. Madero para auxiliar a los atenquenses; ambos contingentes se cruzaron entre avenida Juárez y Paseo de la Reforma, a la altura de la escultura “El Caballito”.
    Encabezados por once caballos montados por atenquenses que alzaban a lo alto sus machetes, llegaron a la SCJN donde demandaron la libertad de los 12 presos políticos, entre ellos Ignacio del Valle, sentenciado a 112 años de prisión y de Felipe Álvarez y Héctor Galindo, sentenciados a 67 años de prisión; todos están encarcelados en el penal de máxima seguridad de El Altiplano.
Los atenquenses pernoctarán en el Zócalo, rodeados de antorchas elaboradas con ramas de los árboles y trapos para alumbrarse.

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