Forense confirma homicidio en caso de migrante mexicano

miércoles, 2 de junio de 2010

MEXICO, DF, 2 de junio (apro).- La oficina forense del condado de San Diego, California, confirmó hoy que el migrante mexicano, Anastasio Hernández Rojas, murió víctima de la golpiza que le propinaron el pasado viernes policías estadunidenses.

El dictamen apunta además que el consumo de metanfetaminas y la hipertensión arterial que se encontraron en el cuerpo incidieron en la muerte del mexicano de 32 años.

Un testigo de los hechos ocurridos en la garita de San Ysidro aseguró que en la golpiza al mexicano, con más de 20 años de radicar en Estados Unidos, participaron alrededor de diez agentes de distintas corporaciones, quienes le aplicaron “cuatro descargas eléctricas” para inmovilizarlo.

En declaraciones a la agencia Notimex, el testigo --quien pidió permanecer en el anonimato-- señaló que cuando un grupo de indocumentados iba a ser deportado, unos oficiales se adelantaron con Hernández Rojas y el resto permaneció a distancia.

Momentos después, los inmigrantes que se encontraban a la espera de su deportación, a unos metros de la frontera de Tijuana, Baja California, comenzaron a escuchar lamentos y gritos de dolor, “y ya fue cuando vimos que lo estaban golpeando”.

El testigo dijo que primero eran unos siete patrulleros fronterizos quienes golpeaban a Hernández Rojas a macanazos y rodillazos, luego le aplicaron descargas eléctricas y lo siguieron golpeando.

Cuando llegaron elementos de otra corporación (de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza), el inmigrante mexicano “ya no se movía y lo seguían golpeando, se agachaban para seguirle pegando”.

Dijo que a cada descarga, el cuerpo de Hernández Rojas “nada más brincaba”. Luego se lo llevaron a un lugar más apartado “y le siguieron pegando y le dieron otras descargas”.

Luego de la agresión, Hernández Rojas fue hospitalizado y reportó muerte cerebral el domingo pasado y, un día después, se dio a conocer su deceso.

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