Una nueva versión de "El retrato de Dorian Gray"

lunes, 9 de agosto de 2010

MÉXICO, D. F., 4 de agosto (apro).- La famosa novela del irlandés Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray, de nuevo ha sido llevada a la pantalla grande, bajo la dirección del inglés Oliver Parker, protagonizada por Ben Barnes.

Es el segundo largometraje sobre este clásico literario, que se estrenará el viernes 6 en México, con la distribución de Artecinema. El primero se rodó en Estados Unidos en 1945, bajo la dirección de Albert Lewin, con Hurd Hatfiel en el papel principal.

El rodaje de El retrato de Dorian Gray inició en el verano de 2008, con un plan de nueve semanas en escenarios de Londres y en los Ealing Studios. El guión fue escrito por Toby Finlay.

La producción corrió a cargo de Barnaby Thompson y los productores ejecutivos fueron James Spring, Paul Brett, Charles Miller Smith, Tim Smith, Simon Fawcett, James Hollond y Xavier Marchand.

Parker y Thompson ya filmaron juntos otras adaptaciones de Wilde: La importancia de llamarse Ernesto y Un marido ideal.

“La verdad es que no quería encasillarme tras haber realizado ya dos adaptaciones de Wilde, pero me encanta el libro El retrato de Dorian Gray”, ha dicho Parker. Y Thompson puso en marcha la idea.

Y agrega: Llevó tiempo para que el guión cobrara vida sobre el papel, pues “naturalmente no quería que ningún otro me lo quitara", ya que Parker rodó antes unos cuantos filmes para despejarse un poco.

La colaboración cinematográfica entre Parker y Thompson ha sido larga. Para este último, "hacer películas es muy duro. Hacer películas con gente a la que conoces muy bien facilita mucho la labor, porque hay una libertad y una cierta relajación en la forma de tratar el uno con el otro".

Con El retrato de Dorian Gray, Parker decidió no encargarse él mismo de la adaptación.

"Si escribes y diriges, a menudo sientes que tienes una responsabilidad para con las palabras, sobre todo si se trata de una obra clásica, pero si tienes una relación con el guionista, hay posibilidad de establecer un valioso diálogo”, dice.

 

Un joven guionista

 

Y así fue como el joven guionista Toby Finlay entró a formar parte del proyecto.

"Toby ha tenido un gran impacto en esta obra y aportó un carácter muy fuerte. Abordó el guión  con un gran vigor. Con Toby, el guión tomó aire y se desarrolló, fue absolutamente incansable, volvía sobre él una y otra vez, haciendo continuos ajustes y retoques", según Parker.

En la historia cinematográfica, cuando el joven Dorian Gray (protagonizado por el inglés Ben Barnes), de extraordinaria belleza y gran ingenuidad, llega al Londres victoriano, se ve arrastrado a un torbellino social por el carismático Henry Wotton (Colin Firth), quien inicia a Dorian en los placeres hedonistas que ofrece la ciudad.

Basil Hallward (Ben Chaplin), artista de sociedad y amigo de Henry, pinta un retrato de Dorian con el que pretende captar toda la fuerza de su juvenil belleza. Cuando se le presenta el cuadro, Dorian realiza una frívola afirmación: “Daría cualquier cosa por permanecer siempre como en el retrato”.

Alentado por Henry, Dorian sigue adelante con sus alocadas aventuras, pero mientras él parece seguir tan inocente y hermoso como siempre, su retrato, ahora guardado en el ático, se va volviendo más feo con cada maldad que comete. Parece que ahora puede satisfacer cualquier deseo prohibido sin consecuencia alguna para sí mismo, pero cuando Basil insiste en ver el retrato, Dorian se ve obligado a asesinarlo y huir del país.

25 años después regresa y, para sorpresa de sus viejos amigos, no parece haber envejecido ni un solo día. Es, no obstante, un hombre atormentado, que lleva una vida carente de amor y sentido. Está angustiado por su pasado y martirizado por la monstruosidad de su retrato. Y entonces conoce a Emily (Rebecca Hall), mujer inteligente, atractiva y fascinada por él. Rebecca es hija de Henry, quien está dispuesto a todo con tal de mantenerlos separados.

Mientras se extienden los rumores por Londres sobre un pacto con el Diablo, Henry decide desenmascarar al amante antinatural de su hija.

El productor opina que el libro “todavía resuena en la actualidad por su tema fundamental de: ¿y si pudieras hacer lo que quisieras? Creo que es un concepto que a todos nos atrae, porque nos han enseñado que existe un bien y un mal, y si haces las cosas malas pagarás por ello”.

Thompson pensó enseguida en Mick Jagger:

“Fue un joven que se convirtió en una estrella del rock y podía hacer lo que quisiera, y en cierto modo estaba por encima de la ley. Vivimos en una época de famosos, vivimos en una época en la que la belleza y la cultura popular se han ido convirtiendo en elementos que dominan cada vez más nuestra vida, y la idea del poder de la belleza y lo que te confiere es más relevante que nunca en la actualidad.”

La actriz Rebecca Hall, quien interpreta a Emily Wotton, expresa que la gente actual está muy obsesionada con engañar al reloj e intentar mantenerse joven.

“Creo que el ser humano ha estado siempre obsesionado con ello. El hecho de que ya entonces Oscar Wilde escribiera sobre el tema lo demuestra. En cada época hay una idea distinta de lo que es hermoso y de lo que todavía resulta juvenil. Siempre va a haber formas de intentar detener las manecillas.”

El retrato de Dorian Gray, de Wilde, se publicó en 1890, y está considerada una de las grandes obras del horror gótico clásico.

 

Las locaciones

 

Los lugares elegidos para la filmación de El retrato de Dorian Gray reflejan básicamente la evolución de Dorian, desde su llegada a la gran ciudad como un joven ingenuo (Smithfields, en la ciudad de Londres, se convirtió en la estación King's Cross). Se ve ahí la inocencia despreocupada de Dorian cuando es presentado en sociedad de la mano de Henry Wotton, asistiendo a sofisticadas fiestas en opulentas residencias (la extensa Witanhurst de Highgate Hill, en Londres, y Basildon Park en Berkshire).

Y, así, a lo largo de su descenso al libertinaje, se dedica a frecuentar los antros de perdición del East End (el Café de París, cerca de Leicester Square, se convirtió en el Casino de Venise para el rodaje, y Crocker's Folly en St John's Wood se vovlió un opulento bar y un fumadero de opio).

Pat Karam, responsable de locación, y su equipo, se encargaron de buscar más de 15 escenarios en la capital inglesa. Las primeras semanas de rodaje se pasaron en Witanhurst, en el residencial Highgate, al norte de la ciudad. Witanhurst es la segunda residencia privada más importante de Londres, después del Palacio de Buckingham, con sus 25 dormitorios, gran salón de baile de 21 metros, ocho cuartos de baño y ocho recibidores, adquirida recientemente por la mujer más rica de Rusia por 50 millones de libras esterlinas.

Entre los lugares característicos de Londres utilizados figuran la antigua Real Escuela Naval de Greenwich, la Wilton's Music Hall en el East End, el Bell Yard cerca de los Tribunales Reales de Justicia, la Carlton Terrace y la Academia Británica, el Cementerio de Highgate, el edificio de la Royal Exchange de la City (antigua Bolsa) y el ayuntamiento de Chiswick.

Las fundamentales escenas del ático, donde se guarda el monstruoso cuadro, se rodaron en decorados construidos en Ealing Studios, y en el estudio 2 de Ealing se construyó una sección de un túnel del metro de Londres y su andén.

El vestuario

 

“Me pareció un guión fabuloso y un enfoque muy fresco de la historia de Dorian Gray, así que quería tomar la ropa eduardiana y tratar de crearla como si se viera a través de ojos modernos”, explica la diseñadora de vestuario Ruth Myers.

Y agrega:

“Hice muchos dibujos como preparación, porque no quería reproducir fielmente lo que ya se había visto antes. Por suerte, trabajar con Parker y Thompson fue un placer, porque son un director y un productor interesados por el vestuario, lo que supone una enorme diferencia a la hora de ponerse a diseñar una película.”

El actor Barnes colaboró estrechamente con Myers a lo largo de todo el proceso:

“Ben vino a muchas pruebas de vestuario y trabajó muy duro conmigo. Es maravilloso poder trabajar con un actor que vea a su personaje a través de su ropa. Ben y yo aprovechamos mucha ropa moderna que después convertimos, vimos mucha ropa antigua y también creamos muchas cosas desde cero. Ben fue muy osado con su vestuario y aprendió a llevarlo con elegancia. También pudimos proporcionarle ropa con la que se sintiera completamente cómodo, lo que no siempre es posible en obras de época."

La mayor parte del vestuario se creó para el largometraje, pero incluso la ropa que se compró fue modificada.

“Todo está básicamente hecho para la película. El mayor reto fue que tuvimos que tenerlo todo listo muy rápido y hacer que resultara fastuoso, como si el dinero no importara. Fue un placer hacerlo y espero que así sea exactamente como pueda apreciarse. Disfruté aportando una perspectiva fresca a una película de época y conté con gran apoyo por parte de los actores”, añade Ruth Myers.

En tanto, el actor Barnes habla así de su interpretación como Dorian Gray:

“Leí el libro de adolescente y creo que para mucha gente es una de las primeras novelas que leen por su cuenta. Mucha gente la lee porque los profesores creen que es vanguardista, emocionante y espeluznante. Conseguir este papel suponía un reto enorme, no los hay mayores.

“Me encantó interpretar los momentos más oscuros y disfruté mucho interpretando a Dorian con 46 años. Evidentemente, tiene el mismo aspecto, así que ha sido un desafío interesante hacer que parezca mayor y mostrar cómo sus experiencias lo afectan. También es muy interesante ver cómo los demás personajes reaccionaron en torno a mí esos días, porque los envejecieron con maquillaje, sobre todo Colin Firth. En los días en los que era joven y vulnerable, se metía conmigo en el set; en los días en los que estaba maquillado para parecer que tenía 70 años, se sentía un poco vulnerable porque se le veía la calva, así que le tocó sufrir las bromas”.

También recuerda:

“Parker me ha cuidado a lo largo de esta película. No me sentía muy bien al empezar cada mañana después de estar mirando el guión la noche anterior y pensar: ‘No sé cómo hacer esto creíble ni real’. Pero al día siguiente, cuando llegaba  y le decía a Parker: ‘Tengo unas cuantas ideas, pero básicamente no sé cómo hacer que esto funcione, ¿qué hago?’. Como Parker ha sido actor, fue interesante verlo interpretar el papel casi entero, y a la mitad de una escena se acercaba y me daba una indicación...”

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