Detienen a sicario implicado en estallido de coche-bomba en Juárez

lunes, 27 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 27 de septiembre (apro).- Elementos de la Policía Federal detuvieron en Ciudad Juárez, Chihuahua, a José Iván Contreras Lumbreras, El Keiko, a quien se acusa de haber detonado un coche-bomba el pasado 15 de julio en el barrio exHipódromo, donde perdieron la vida tres personas.
    En un comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó que al momento de su detención, el presunto delincuente iba acompañado de cinco personas --dos de ellas menores de edad--, acusadas de extorsión y de vender drogas.
Se trata de Jaime Arturo Chávez González, El Jimmy, de 31 años; Jesús David Grado Morales, El Negro, de 26; Blas "N", de 17 años; Diana "N", de 15, y Héctor Horacio Medina Vital, El Héctor, de 30 años.  
Los uniformados decomisaron a los detenidos un automóvil, una camioneta, dos fusiles AK-47, dos pistolas calibre 9 milímetros, cuatro cargadores, 60 cartuchos, dos radios de comunicación, seis teléfonos celulares, 175 dosis de cocaína, 75 de heroína y 2.5 kilogramos de mariguana.  
    Según la SSP, Contreras es el presunto responsable del homicidio de una persona encontrada minutos antes de la explosión del pasado 15 de julio, en la que perdieron la vida un policía federal, un policía municipal y un paramédico, quienes acudieron a una calle en la que había sido abandonado el cadáver, el cual resultó ser un señuelo para que los agentes fueran alcanzados por los explosivos dejados en un automóvil estacionado junto al cuerpo.  
    El Keiko, de 27 años de edad, confesó que fue el encargado “de supervisar la colocación del vehículo con explosivos en la avenida 16 de septiembre y Bolívar, en Ciudad Juárez", de acuerdo con el texto de la SSP.  
Con antecedentes criminales desde 2008, entre ellos el secuestro de una mujer el pasado 18 de agosto, Contreras Lumbreras dijo "que planeaba desde el mes de agosto un ataque contra policías federales, quienes se hospedan en un conocido hotel" de Ciudad Juárez.
El atentado, según investigaciones de las autoridades federales, se realizó como represalia por la detención de Armando Acosta Hernández, El 35, quien presuntamente controlaba el barrio Aldama de Ciudad Juárez y trabajaba para el grupo criminal "La Línea", brazo armado del cártel de Juárez.  
La dependencia aseguró que El Keiko lidera un grupo de sicarios "encargados de implementar la logística para realizar las actividades delictivas ordenadas por 'La Línea'", como el "tráfico de droga, privación ilegal de la libertad, extorsión y homicidios, entre otros".  
El ataque en Ciudad Juárez ha sido considerado por algunos analistas como el primer "coche bomba" del crimen organizado en México, sin embargo para otros expertos no puede ser calificado como tal, debido a que los explosivos dejados en el interior del auto eran de bajo poder --similar al de una granada--, además de que el vehículo no quedó totalmente destruido ni dejó un cráter en el asfalto, y tampoco afectó a los inmuebles vecinos.  

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