Rectores de universidades jesuitas llaman a Samuel Ruiz "verdadero profeta"

martes, 25 de enero de 2011

GUADALAJARA, Jal., 25 de enero (apro).- Los rectores de las universidades jesuitas en México reconocieron la incansable labor del obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, Samuel Ruiz, en defensa de los derechos de los grupos menos favorecidos.
    Fue un verdadero “profeta” y “obispo incómodo” para el poder, afirmaron.
    Por su incansable labor en favor de la paz, Ruiz García, quien falleció ayer en la Ciudad de México, fue reconocido con el doctorado Honoris Causa del Sistema de Universidades Jesuitas.
    La herencia del prelado perdurará a lo largo de la existencia de la Iglesia Universal y en América Latina como el “obispo incómodo” por su profetismo propositivo y por su fidelidad a los valores del evangelio, afirmó el rector de la Universidad Iberoamericana, José Morales Orozco.
    Samuel Ruiz, agregó, optó por la opción pastoral indígena. Hablaba por la causa de esta comunidad y propuso la ordenación de diáconos y presbíteros casados. “El sacerdocio uxorado (casado) era su sueño, desgraciadamente no lo logró, y la respuesta del Vaticano fue prohibir en su diócesis este proceso de ordenación de diáconos”, dijo.
    Por su parte, el rector del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (Iteso), Juan Luis Orozco, se refirió a Samuel Ruiz como un incansable buscador de la concordia y el diálogo, actuando siempre a favor de los pueblos indígenas de México.
    “Don Samuel Ruiz García fue, ante todo, pastor en el sentido más evangélico de la expresión. Sin descanso cuidó de cada una de  sus ovejas, procuró que todo su rebaño estuviera a salvo y protegido en el redil, y si sabía que alguna estaba perdida, ponía todo su empeño en recuperarla”, apuntó.
    Y más: “Se dedicó incansablemente lograr la concordia e impulsar el diálogo, actuando siempre y sin desfallecer a favor de nuestros hermanos indígenas. Su trabajo se queda en los corazones de quienes deseamos un México más fraterno, más justo, más pacífico”.
    David Fernández, rector de la Iberoamericana de Puebla, manifestó que el Sistema de Universidades Jesuitas le otorgó a Samuel Ruiz el Doctorado Honoris Causa debido a su labor y a la construcción de una Iglesia más horizontal y participativa, en la que fungía como portavoz de los grupos excluidos y marginados de la sociedad.
    La Iglesia y los pobres, dijo, sufrieron una pérdida irremplazable de uno de los mejores hombres de la institución con presencia entre los pobres, y los pobres perdieron un representante ante la Iglesia.
    Samuel Ruiz, continuó, “fue un hombre que se preocupó por responder a las necesidades materiales de los indígenas, de ahí su preocupación por los más pobres, por preservar su cultura, valorarla, defender sus derechos humanos y promulgar una Iglesia no como jerarquía, sino como pueblo de Dios, como comunidad”.

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