Emprenden caravana para protestar por violencia contra indocumentados

lunes, 3 de enero de 2011

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 3 de enero (apro).- Luego de diecinueve días de la desaparición de 50 centroamericanos en el poblado de Chahuites, Oaxaca, activistas de derechos humanos anunciaron que mañana emprenderán una campaña, denominada “Paso a paso hacia la paz”, para protestar de manera pacífica contra la violencia que sufren los indocumentados en México.

La activista Elvira Arellano, de la organización Familia Latina Unida Sin Fronteras, informó que la caravana partirá en el ferrocarril de Arriaga, Chiapas, a Chahuites, Oaxaca, con la idea de revalorar el trabajo que han hecho todos los involucrados en la protección de los derechos de los inmigrantes.

Con la expedición, agregó, expresarán su repudio a las acciones de persecución emprendidas por autoridades de los tres niveles de gobierno hacia los indocumentados en su paso por México. 

Entre otros, añadió, participarán defensores de derechos humanos como el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, el padre Herman y mujeres de La Patrona.

De acuerdo con Arellano, durante la manifestación se planea representar mediante simbolismos la violencia física, psicológica y moral que sufren los inmigrantes en su recorrido por México.

“El inicio del proyecto ‘Paso a paso hacia la paz’ busca revalorar el trabajo hecho por todos aquellos involucrados en la protección de los derechos humanos de los hermanos inmigrantes. La intención es replantear que la paz, como proyecto social, resulta de la correcta instrumentación de la justicia con la participación de la sociedad civil en general”, dice la convocatoria para quienes sumarse al movimiento.

En Chahuites, detalló, se realizará un acto al que están convocados la sociedad civil y autoridades políticas, eclesiásticas y militares.

Chahuites, puntualizó, se ha convertido en un ejemplo de aquellos lugares donde se violentan los derechos de los inmigrantes, como Tabasco, Tamaulipas y Chiapas.

"Hoy en día, Chahuites se ha convertido en la ejemplificación reiterada de la injusticia contra nuestros hermanos del sur, no por su población, sino por la indiferencia de las autoridades políticas y eclesiásticas", apuntó.

Luego de reprobar la “ineficacia” de las instituciones, entre ellas el Instituto Nacional de Migración, la Policía Federal y el Ejército mexicano, la activista condenó la intromisión de Los Zetas, así como de los Maras “y rancheros coludidos".

Frente a ello, dijo, exigirán un alto a los operativos nocturnos realizados en condiciones riesgosas, que han derivado en la constante violación de los derechos humanos de los inmigrantes.

Esos operativos, sostuvo, no sólo ponen en riesgo la vida, sino que crean un ambiente de inseguridad y xenofobia en las zonas de impacto del fenómeno migratorio y dañan las relaciones internacionales.

La campaña, añadió, también es para solidarizarse con el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, director del albergue Hermanos en el Camino –quien ha recibido varias amenazas de muerte por sus denuncias sobre el secuestro de inmigrantes en la región itsmeña de Oaxaca–, y con todos los defensores de derechos humanos en la República Mexicana, en su lucha y denuncia de crímenes contra los inmigrantes centroamericanos.

Y responsabilizó a autoridades de los tres niveles de gobierno por la omisión y complicidad en los más de 20 mil casos de secuestros al año, registrados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), así como por la masacre de los 72 migrantes ocurrida en San Fernando, Tamaulipas, y por los secuestros perpetrados a finales de año en el estado de Oaxaca.

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