No hay rastros de explosión o ataque: SCT

sábado, 12 de noviembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), Dionisio Pérez-Jácome, informó que en los restos del fuselaje del helicóptero donde murió el secretario de Gobernación y siete personas más, no hay indicios de explosión o fuego, ni evidencias de un ataque. El titular de la SCT destacó en una conferencia de prensa esta tarde, que la aeronave observaba las características de un derrumbe durante un “vuelo lineal”. Explicó que el helicóptero despegó normalmente a las 8:45 de la mañana hora local, sobre el Bosque de Chapultepec y se dirigió hacia la Plaza de Toros y el Parque Hundido, en su recorrido hacia Xochimilco. El vuelo se realizó bajo reglas habituales en este tipo de aeronaves. El funcionario detalló que en estos casos, la tripulación debe mantener contacto visual con el terreno; también implica que estos vuelos no son guiados por controladores aéreos. En las imágenes obtenidas del radar “se observan inconsistencias en las lecturas de altitud”, de acuerdo con la investigación, que también incluye las transmisiones del contacto entre el controlador aéreo del Aeropuerto de la ciudad de México y la tripulación de la aeronave. Por su parte, el capitán Gilberto López Meyer, director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, afirmó que el patrón de dispersión de los restos del aparato muestra claramente un impacto en “condiciones normales de vuelo”, con una velocidad relativamente baja, lo que se tiene que corroborar con los exámenes de laboratorio. Pérez-Jácome dijo que el último reporte de revisión de la aeronave fue realizado entre el 4 y 6 de noviembre del 2011, por lo que se descarta una falla técnica. Asimismo, avaló la experiencia del piloto y copiloto y la participación de las empresas Eurocopter y Turbo Meca, quienes han participado en la reconstrucción de los hechos. Enfatizó que la trayectoria que tomó el piloto es una de las rutas visuales que se tienen como opciones para buscar zonas despejadas; la ruta hacia el sureste es una ruta alternativa más baja y se presume que fue la decisión que tomó el piloto. Pérez- Jácome indicó que según las investigaciones, es probable que el piloto buscara una ruta alternativa, por lo que se justifica el cambio de dirección que se observa en las imágenes del radar. López Meyer explicó que los helicópteros son aeronaves no controladas con las que, incluso, sólo puede tenerse un contacto durante su trayectoria de vuelo para proveerle información de tránsito aéreo, y no tuvo por qué notificar a la torre de control del cambio en la trayectoria. “Se va ir al fondo con las investigaciones, por lo que participan los mejores expertos internacionales y por ahora no se dará una fecha determinada” para el fin de la investigación, afirmó Pérez-Jácome.

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