Human Rights pide a Obama presionar a Calderón para castigar abusos de militares

miércoles, 2 de marzo de 2011

MEXICO, DF, 2 de marzo (apro).- En vísperas del encuentro entre Barack Obama y Felipe Calderón, presidentes de Estados Unidos y México, respectivamente, José Miguel Vivanco, director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW), pidió al gobierno estadunidense presionar a su similar mexicano para que militares y policías respondan por abusos a derechos humanos.
    En un comunicado, HRW alertó que “mientras persista el silencio de Estados Unidos frente a las graves violaciones cometidas en México, se continuará enviando el mensaje de que estos abusos son aceptables”.
    La organización internacional también exigió brindar protección a los defensores de derechos humanos.
    Obama recibirá este jueves en la Casa Blanca a Calderón para abordar temas de la relación bilateral, entre otros, inseguridad ciudadana y combate a la delincuencia organizada en México, lucha que ha cobrado desde 2006 la vida de más de 35 mil personas.
En el posicionamiento de HRW difundido este martes, Vivanco expresó que Obama debería aprovechar el encuentro para “transmitir un mensaje público claro a Calderón de que las fuerzas de seguridad no pueden avasallar los derechos humanos en su intento por terminar con los cárteles violentos”.
    Destacó que, desde el 2007, México recibió a través de la Iniciativa Mérida “fondos de asistencia por casi mil 500 millones de dólares”, al tiempo que la administración de Obama “ha solicitado fondos adicionales por 300 millones de dólares en el presupuesto 2012”.
Un porcentaje significativo de este apoyo, recordó HRW, “se ha destinado a capacitar y equipar a las fuerzas de seguridad de México”.
Enseguida hizo un recuento del incremento de muertes relacionadas con el crimen organizado, así como de violaciones a derechos humanos, ocurridas en México a partir de 2007, desde que “Calderón movilizó al Ejército para combatir los cárteles del narcotráfico”
    Vivanco destacó que una de “las fallas más evidentes de Calderón en su lucha contra los cárteles del narcotráfico ha sido la falta de respuesta ante los abusos generalizados cometidos por las fuerzas de seguridad”.
Por ello recomendó que ahora que los mandatarios abordarán el tema de la crisis de seguridad en México, deberán considerar que “cualquier debate serio sobre las alternativas para mejorar la cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y México debe abordar este problema”.
Y para dar cuenta de la gravedad de la situación, la organización internacional presentó los siguientes datos de la guerra contra el narcotráfico: 35 mil muertes, de las que más de 15 mil se registraron sólo en 2010.
Asimismo, destacó la existencia de unas 5 mil denuncias recabadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) “contra miembros del Ejército por violaciones a derechos humanos, que incluyen asesinatos, desapariciones forzadas, torturas y violaciones sexuales”
Pese al incremento de abusos militares contra civiles, las investigaciones sobre estos hechos se realizan en la jurisdicción castrense, por lo que “la impunidad ha sido casi absoluta”, pues hasta ahora sólo un soldado ha sido “condenado en un caso de violaciones de derechos humanos ocurridos durante el gobierno de Calderón”.
Human Rights Watch recordó que esta práctica de llevar los abusos militares ante tribunales castrenses continúa a pesar de las sentencias que ha recibido México de parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh), que ordena procesar estos casos en el ámbito de la justicia penal ordinaria.
Otro tema que Obama debiera abordar con Calderón, destacó HRW, el de la falta de protección y de garantías para el trabajo que desarrollan defensores de derechos humanos y periodistas; aparte de que el gobierno mexicano efectivamente investigue los ataques de que han sido objeto.
Luego de señalar que desde el 2007 han sido asesinados 31 periodistas en México, HRW resaltó que ha hecho pública la ausencia de acciones gubernamentales para proteger a defensores y defensoras amenazadas en Ciudad Juárez y Tijuana.
Recordó que la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) “documentó 128 casos de ataques y amenazas contra defensores de derechos producidos entre 2006 y mediados de 2009 (en México), y solamente 2% ha sido investigado adecuadamente”.
Por último, HRW puntualizó que a pesar de los compromisos que ha hecho Calderón sobre la implementación de un sistema de protección a grupos vulnerables, “aún no ha presentado ninguna propuesta y tampoco ha consultado a las organizaciones de la sociedad civil sobre las propuestas que éstas han formulado”.