Sistema educativo actual educa para la frustación: Chuayffet

martes, 11 de diciembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Como responsable de cristalizar la reforma educativa propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto, el secretario de Educación, Emilio Chuayffet Chemor, no ve cómo pueda truncarse el proyecto de devolver al Estado la rectoría de la educación. Su máxima apuesta para conseguir tal fin es el respaldo social, el abierto apoyo de las principales fuerzas políticas y un sector del magisterio en el que dejó fuera a la líder vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo. Según Chuayffet, la idea de la reforma educativa es poner como eje principal a las escuelas y los directores, sin intermediarios y hacer a un lado, dijo, a los poderes fácticos incubados en el sistema desde la época de Jesús Reyes Heroles. En entrevista con Carmen Aristegui en MVS Noticias, Chuayffet reconoció que el Estado perdió la rectoría de la educación desde hace muchísimo tiempo. “El Estado ya no tenía los instrumentos de rectoría desde la época de don Jesús Reyes Heroles cuando él decía que la Secretaría era un elefante reumático que difícilmente se movía en el sentido de definir una política educativa. Y ha sido gradual, persistente y por lo tanto lesiva a los criterios de calidad, cobertura, pertinencia y equidad”, dijo enfático el funcionario. Inquirió Aristegui: –Si la rectoría no estaba en manos del Estado ¿entonces estaba en manos del sindicato? –Y de otros poderes fácticos que han contribuido a que la educación se demerite, se desgaste, respondió el funcionario. Luego corrigió y aclaró que no todo el sindicato porque el magisterio, en “muy buena medida” ha contribuido a que el proceso educativo se mantenga. “Yo diría que han sido circunstancias y que además, dentro del magisterio hay maestros mayoritariamente decididos a apoyar una reforma como la que se presentó ayer  (el lunes). Hay un grupo de maestros ciertamente que pueden ser resistentes a la reforma y a los que hay que convencer”, subrayó. –Hablar de poderes fácticos es hablar de Elba Esther Gordillo y su liderazgo sindical independiente de los maestros– reviró la periodista. –Mira yo no voy a contestar la pregunta directamente porque trato de que no se personalice la controversia de cómo recuperar la política educativa en las manos rectoras del Estado. Yo lo voy a decir de otra manera que satisface tu pregunta, aunque no en los términos en que está planeada la misma: Todo aquel que se oponga a la rectoría del Estado, tendrá que someterse a lo que la Constitución diga–, advirtió. El funcionario afirmó que las diferencias que tuvo con Elba Esther Gordillo quedaron atrás. “Yo quiero abrirme al diálogo con el magisterio y con sus dirigentes, sus líderes porque con ellos será más fácil llevar a cabo la reforma”, dijo. –¿Si se resiste Elba Esther a la reforma? –Yo creo que existe un enorme apoyo social y de los líderes políticos del país para llevarla a cabo. Según Chuayffet, la reforma educativa pretende devolver a cada escuela, a cada director, la capacidad de decidir, enfrentar y resolver los problemas que se le presenten de acuerdo a su contexto. “El director de escuela tiene que ser un líder que convoque a padres y maestros y que disponga de los elementos para darle a la escuela con autonomía de gestión la estructura que merece, los materiales didácticos que necesita y la solución de los retos que enfrenta porque las escuelas son distintas”, dijo. Se trata, abundó, de una estructura menos vertical y mucho más horizontal que “pulveriza” el ejercicio del poder centralizado que actualmente está concentrado en unos cuantos liderazgos. “Y lo pulverizan no sólo en términos de la organización sindical sino de la propia secretaría que no puede seguir siendo centralizada”, añadió Chuayffet. Bajo esa estructura, reconoció, se afecta la línea de flotación de un liderazgo sindical como el Elba Esther. El titular de la SEP, confió en que la reforma educativa presentada por Peña Nieto sea aprobada porque cuenta con el respaldo de las principales fuerzas políticas del país: PAN, PRD y PRI. Además, porque la sociedad “está cansada de que el proceso educativo no emancipe, no cree hombres libres, no genere triunfadores en la vida como debe aspirarse que lo haga cualquier proyecto educativo en el mundo”. El exsecretario de Gobernación en el sexenio de Ernesto Zedillo, dijo que con el sistema actual “se educa para la frustración” porque desde hace más de 12 años, los jóvenes que salen de las universidades no encuentran un trabajo acorde a las habilidades y destrezas que la educación les ha dado. “No hemos alcanzado un vínculo entre el sistema educativo y  el aparato productivo que es vital y que en otros países se da”, apuntó. El titular de la SEP señaló que la idea del proyecto educativo nacional es mantener la uniformidad doctrinaria en todo el país y que en cada estado, en cada escuela se adapte a las circunstancias individuales. Esa uniformidad doctrinaria, dijo, se mantendrá pero la SEP estará abierta para escuchar a los directores y darles mayor libertad en términos de las estrategias para alcanzar los objetivos del plan nacional de educación. También estará abierto, dijo, a la recepción de propuestas de expertos en materia educativa y universidades como la que presentó el lunes pasado la UNAM.  

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