Caso Regina: citan a declarar a reportera de La Jornada Veracruz

viernes, 8 de junio de 2012
XALAPA, Ver. (apro).- La Procuraduría General de Justicia estatal giró un citatorio a la corresponsal de La Jornada, Norma Trujillo Báez, para comparecer sobre el asesinato Regina Martínez Pérez, quien fue hallada sin vida el pasado 28 de abril en el interior de su domicilio, en la privada de Rodríguez Clara, colonia Felipe Carrillo Puerto de esta ciudad. El citatorio fue entregado a la periodista de manera poco ortodoxa por parte de personal de la Agencia Veracruzana de Investigación. Y es que los servidores públicos la corretearon prácticamente en pleno Centro Histórico y durante la marcha conmemorativa del Día de la Libertad de Expresión, en un hecho que fue interpretado por el gremio periodístico como un acto de intimidación y hostigamiento. Trujillo Báez era amiga personal de la corresponsal de Proceso y fue una de las organizadoras de la marcha de ayer, en la que periodistas de distintos medios exigieron justicia al gobierno de Javier Duarte por los crímenes de ocho comunicadores en lo que va de su gestión. Las autoridades ministeriales la citaron en calidad de testigo, dada la cercanía que mantenía con Regina Martínez, quien fue ultimada hace 40 días en su propia casa. El diario La Jornada Veracruz da cuenta en su editorial de la manera poco ortodoxa en que su reportera recibió la notificación ministerial: “De manera poco convencional y fuera de las formas legales establecidas, los agentes de la AVI aprovecharon la marcha que un grupo de reporteros y organizaciones sociales realizaba en esta ciudad para demandar justicia en el caso de Regina a fin de notificarle a Trujillo Báez que era requerida por la PGJ. “El documento oficial fue turnado por la Agencia del Ministerio Público Especializado en Delitos Electorales y de Atención de Denuncias contra Periodistas y/o Comunicadores”. Para el periódico, cuyo director en la entidad es Tulio Moreno, resulta “preocupante” que en plena vía pública y no en su domicilio o en las oficinas del periódico el personal de la AVI haya requerido a nuestra reportera. El comportamiento del personal de la AVI genera incertidumbre y preocupación, no sólo en la reportera de La Jornada Veracruz sino en el grupo que marchaba pacíficamente. “Con esa acción se puede caer en el rango de la intimidación y, en el peor de los casos, con intenciones que pudieran buscar la desarticulación de un movimiento gremial que reclama justicia por la compañera asesinada”.

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