"Me dieron en la madre": alcaldesa de Gómez Palacio a El País

lunes, 28 de enero de 2013
DURANGO, Dgo., (proceso.com.mx).- Al afirmar que jamás se le notificó del desarme y posterior detención de los agentes policíacos de Gómez Palacio hace un par de semanas, la presidenta de ese municipio, Rocío Rebollo Mendoza, afirmó al diario español El País que le “dieron en la madre con esa acción”. Entrevistada como parte del reportaje titulado “Código rojo en el norte de México”, firmado por el periodista Luis Prados, declaró que nunca fue informada de la redada en que 159 elementos de la Secretaría de Protección y Vialidad fueron detenidos por presuntos vínculos con la delincuencia organizada, el 18 de enero pasado. Tampoco, declaró, se le ha informado de la estrategia para restaurar la seguridad en el municipio que dirige. “Estoy completamente sola en esto”. La servidora pública reconoce, además, que hace más de un año que no se reúne para tratar temas de seguridad con los alcaldes de Lerdo, Roberto Carmona Jáuregui, ni de Torreón, Coahuila, Eduardo Olmos. Lo anterior, pese a que las tres demarcaciones conforman la zona conurbada de La Laguna, afectada por una espiral de violencia desde hace ya varios meses. Agrega que las circunstancias de inseguridad actuales le provocan “una impotencia cabrona”. Y complementa: “Al parecer, sólo Dios me ayuda, tengo a todo el pueblo rezando por mí” La publicación de El País refiere una declaración del presidente municipal de la Torreón: “Es una torre de Babel. Tenemos dos gobiernos estatales, dos regiones militares, dos destacamentos de policía federal… Los únicos que parecen tener un concepto de región son los cárteles”. De acuerdo con el diario español, el estallido de la violencia en la Comarca Lagunera se dio en el año 2007, cuando “Los Zetas” comenzaron a disputar la plaza con el cártel de Sinaloa, encabezado por Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”. Refiere, además, que la violencia extrema reciente obedece a la incursión de “Los Emes”, grupo de sicarios al servicio del capo sinaloense, encargados de eliminar a los miembros del grupo delictivo rival. Indica, también, que dicha zona urbana se ha convertido en la más violenta del país en lo que va del actual sexenio federal; desde el 1 de diciembre, día en que tomó posesión Enrique Peña Nieto como presidente de la República, las tres ciudades han acumulado más de 160 homicidios.

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