Revive Peña la vocería presidencial; Eduardo Sánchez asume el cargo

viernes, 22 de noviembre de 2013
MÉXICO D.F. (apro).- El presidente Enrique Peña Nieto revivió el cargo de vocero presidencial que instituyó el panista Vicente Fox durante su mandato. Luego de publicarse en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se creó la vocería, el mandatario designó en dicho cargo a Eduardo Sánchez Hernández, hasta ayer subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación (Segob). “En esta tarea, sin duda se vienen a complementar los esfuerzos de comunicación social y el objetivo es lograr el tener una adecuada comunicación con la sociedad mexicana, a partir de los esfuerzos que viene haciendo el gobierno, y lograr una mejor comunicación”, dijo Peña Nieto al nombrar oficialmente a Sánchez. “La creación de esta área de apoyo viene a reforzar las tareas de comunicación de las que se viene haciendo cargo el área de comunicación social”, agregó en una conferencia de prensa posterior a la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Exportación. Para nombrar al vocero presidencial se adicionó el artículo 4 bis al Reglamento de la Oficina de la Presidencia de la República, en el que se detalla que aquel intervendrá en el diseño e instrumentación de las estrategias de información gubernamental, “bajo los principios de transversalidad, congruencia, transparencia y rendición de cuentas, en coordinación con las instancias competentes”. Sus funciones serán las siguientes: Convocar a reuniones de trabajo a los titulares de las áreas de comunicación social de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, con objeto de diseñar y coordinar la estrategia de información gubernamental, y supervisar las acciones para la ejecución de la estrategia de información gubernamental. Asimismo, coordinar a las áreas de comunicación social de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, para dar congruencia a la información que el Gobierno de la República difunda a la población. Ampliar y en su caso precisar la información relacionada con los posicionamientos del gobierno de la República, y coadyuvar en el apoyo para la realización de programas, campañas o acciones específicas de información gubernamental, en coordinación con las instancias competentes. El vocero también deberá coadyuvar con la Coordinación de Comunicación Social de la Oficina de la Presidencia en la formulación, regulación y conducción de la política de comunicación social del Gobierno de la República, así como en la orientación, supervisión y evaluación de los programas de comunicación social de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal. De igual manera, participar en las reuniones del Gabinete y de los gabinetes especializados a las que sea convocado y a las demás necesarias para el cumplimiento del decreto y tareas que le asigne el jefe de la Oficina de la Presidencia. En 2006, el entonces vocero de Vicente Fox, Rubén Aguilar, celebre por aquella frase de: “lo que el presidente quiso decir…” (con la que aclaraba las expresiones del mandatario), y a quien el entonces senador Manuel Bartlett llamó “tapadera número uno del presidente”, detalló lo que debería ser una vocería presidencial. Señaló que ese cargo debía tener tres o cuatro funciones: proponer los temas que interesan al gobierno; ofrecer respuesta a la coyuntura, que normalmente es algo que interesa mucho a los medios; ordenar y coordinar la comunicación gubernamental, y hacer frente a las crisis. Ello, señaló, con el propósito de evitar el desgaste permanente de la figura del Presidente o del primer ministro. En aquella ocasión, en una entrevista con el diario La Crónica, Aguilar detalló las características de un vocero presidencial: “Tener una relación de muchísima confianza con el Presidente, sino no se puede hacer, porque el margen del espacio, de libertad, no para el contenido de la información sino para el fraseo, puede provocar tensiones y dificultades. “Tiene que haber una muy buena relación, incluso diría de cercanía, con los integrantes del gabinete, porque si no puedes tú de manera directa solicitarle información a cualquier hora, sería imposible la tarea. “Requiere tener un conocimiento muy amplio de la estrategia, la acción e intención del gobierno; tiene que ser alguien que sepa comunicarse, que tenga formación académica que le permita interpretar los hechos con cierta velocidad; debe ser respetuoso de su propia idiosincrasia y de las condiciones del sistema político del país. Y requiere de un equipo competente”. Rubén Aguilar asumió la vocería presidencial después de que renunció Alejandro Durazo, quien sustituyó a Marta Sahagún En el sexenio pasado, el presidente Felipe Calderón inició su gobierno con la vocería a cargo de Maximiliano Cortázar, actualmente diputado federal del Partido Acción Nacional. Después asumió el cargo Alejandra Sota Mirafuentes.

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