En desfalco a Tabasco "no hay punto donde no salte pus": Núñez

martes, 18 de junio de 2013
VILLAHERMOSA, Tab. (apro).- El exgobernador Andrés Granier Melo reveló que no puede hablar bien, que se siente agotado pero que quiere “aclarar” al pueblo de Tabasco todo lo que está pasando con las acusaciones que pesan en su contra. El conductor del noticiero de radio local “Telerreportaje”, Jesús Antonio Sibilla Oropeza, leyó un breve comentario que, aseguró, le hizo llegar el exmandatario priista desde el hospital Ángeles del Pedregal de la Ciudad de México, donde se encuentra hospitalizado y arraigado desde el pasado jueves por una afección cardiaca e hipertensión arterial. Sibilla Oropeza comentó que Granier Melo le dijo que tiene dificultades para hablar, que el domingo sufrió otro intenso dolor en el pecho, que se encuentra agotado, que hoy martes le harían una prueba del esfuerzo y que mañana miércoles se determinará qué procede con su salud. Sin embargo, el exgobernador ratificó que quiere aclarar a los tabasqueños todo lo que está sucediendo en torno a las denuncias en su contra. En tanto, el gobernador Arturo Núñez dijo que no hay punto donde no salte pus en la revisión de la administración de Granier Melo. “Cuando me puse al frente del gobierno de Tabasco, el 31 de diciembre, y se tiene un mes para la denominada entrega-recepción, pudimos ir adentrándonos en el conocimiento de esa situación de un desfalco generalizado. Casi me atrevo a decir que no hay punto donde no pongas el dedo y salte la pus”, dijo el mandatario estatal en entrevista con el periodista Ricardo Rocha en su noticiero de Radio Fórmula. Lamentó que se vayan encontrando “deudas por todos lados”, en obras públicas, adquisiciones, proveeduría médica, licencias de conducir, alquiler de camionetas blindadas, avión privado para el servicio del gobernador. Insistió en que el desfalco era un secreto a voces entre los tabasqueños. En referencia a su antecesor Andrés Granier, dijo que no se puede ser gobernador de Tabasco y no saber del desvío que, en un solo ejercicio fiscal, asciende a mil 900 millones de pesos, aunque “hay huellas de que esto ocurrió de manera sucesiva por varios años”. Cuestionó nuevamente las fallas en el sistema de fiscalización y control de gasto, ya que se tenían hasta seis instancias de control y fiscalización de gasto a nivel federal y estatal. “Se supone que tenemos hasta seis instancias de control y fiscalización del gasto que tenían que ver con el cuidado de los recursos; tres federales, las contralorías de las dependencias ejecutoras, la Secretaría de la Función Pública, la Auditoría Superior de la Federación y tres en el ámbito estatal”, mencionó. Aclaró que de ninguna manera insinúa y sugiere que los órganos de control y fiscalización estuviesen coludidos, que fueran encubridores o cómplices, “pero algo está fallando en el sistema de fiscalización y control del gasto”, advirtió.