Disminución de la violencia es mera "escenografía" del gobierno de Peña: Sicilia

martes, 2 de julio de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- En su primer acto de protesta contra la administración priista, el Movimiento de Paz con Justicia y Dignidad denunció que el gobierno de Enrique Peña Nieto ha desplegado una política de “escenografías” para hacer creer a la sociedad que la violencia, las ejecuciones, desapariciones y la presencia del crimen organizado han disminuido. Frente a Palacio Nacional, donde Peña Nieto despacha, integrantes del movimiento encabezado por el poeta Javier Sicilia calificaron de “ineficiente” a Peña Nieto para atender la tragedia social y manifestaron que es insuficiente la Ley General de Víctimas. Señalaron que para el gobierno el dolor de las víctimas se ha convertido en un “espectáculo mediático” y en una estrategia de autolegitimación. En un posicionamiento dado a conocer en una de las entradas del edificio colonial, las víctimas que integran el movimiento expresaron su profunda indignación por la situación que guarda la atención de sus casos por parte de las autoridades. “En los acercamientos que realizamos a Segob (Secretaría de Gobernación) y PGR para revisar el estado de las investigaciones, las autoridades afirman no contar con recursos para retomar las diligencias necesarias y el trabajo de campo e investigación para avanzar sobre los casos”, denunciaron. Sostuvieron que el gobierno de Peña Nieto únicamente está simulando la búsqueda de los desaparecidos, ya que la Unidad Especializada de Búsqueda de Personas Desaparecidas no cuenta hasta el momento con recursos económicos y humanos indispensables para una labor efectiva. “A pocas semanas de su creación, dicha instancia se encuentra saturada y los casos recientes los están canalizando a los estados. A su vez, los policías federales y ministeriales asignados para investigación de campo son claramente insuficientes al igual que los agentes de Ministerio Público especializados en los niveles local y federal para los desaparecidos, hasta este momento sólo hay 12 a nivel federal y 35 policías federales para hacer frente a la necesidad de atender los más de 26 mil casos de desaparecidos. Sabemos gracias a nuestro difícil andar que las operaciones de dicha unidad están detenidas, debido a que no hay dinero para llevar a cabo las diligencias ni para pagar los viáticos de los policías federales asignados, a los que se les deben meses de sueldo”, denunciaron las víctimas del movimiento. Tras demandar un presupuesto de .014% del presupuesto federal para atender a las víctimas de la guerra contra el narcotráfico, las víctimas del movimiento reiteraron que Enrique Peña Nieto ha incumplido el compromiso de detener la tragedia humanitaria de los asesinados y desparecidos. “Afirmamos que las autoridades correspondientes no han resuelto cómo buscar a nuestros familiares, no hay un protocolo de búsqueda nacional efectivo, las autoridades no están preparadas para atender los casos. No existe tal especialidad. Tampoco hay infraestructura ni coordinación para encontrar los cuerpos en los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal. No hay registros ni manejos adecuados de los cuerpos encontrados en fosas comunes. Es por esto que hasta el momento calificamos el gobierno del actual presidente como ineficiente ante las grandes exigencias de nuestras víctimas y ante la manera de procurar justicia en nuestro país”. Las victimad del Movimiento de Paz con Justicia y Dignidad saludaron los acuerdos y la Declaración de víctimas del Foro del 7 de junio del presente año, en Saltillo, Coahuila, y convocaron a todas las organizaciones de víctimas a compartir experiencias para denunciar “el trato indignante de las autoridades” y difundir el desacuerdo que tienen “por la manera ineficiente de dar respuesta a nuestras demandas, ejecutando estrategias sin sustento económico, moral y profesional”. “El asunto merece un mayor esfuerzo y acciones verdaderas con resultados reales, y no sólo palabras muertas o unidades sin recursos que sólo sirven para aparentar. Conocemos todas esas estrategias mal intencionadas para distraer, alargar y detener los casos legales de nuestros familiares desaparecido. Basta de represión, basta de confrontar y de confundir a las víctimas. El estado ni nos ve ni nos escucha. Exigimos real justicia para nuestros familiares desaparecidos y los de nuestros compañeros, Exigimos que todos ellos aparezcan con vida”, expusieron en su declaración. Por su parte, Sicilia, quien también es colaborador en Proceso, leyó un documento en el que el movimiento de paz sostiene que en este gobierno de Peña Nieto la verdad y la justicia también siguen desaparecidas para los más de 90 mil asesinados durante el sexenio pasado, a los que se suman los más de ocho mil homicidios que llevamos en el primer semestre de gobierno de Peña Nieto y las cifras de la CNDH que tiene documentados 24 mil 800 casos de personas desaparecidas en los distintos estados del país y en 2 mil 443 casos hay indicios de la participación de servidores públicos. Al salir nuevamente a la calle señaló que es necesario seguir evidenciando y denunciando el desprecio de todos los gobiernos en México a los muertos y desaparecidos. A siete meses desde que Enrique Peña Nieto asumió la presidencia de México, dijo que hemos sido testigos de “escenografías” de gran impacto mediático: detenciones, pactos, despidos y programas sociales que no reflejan en nada lo que ocurre en el México real; ése que sigue siendo asesinado, desaparecido y desplazado día con día, el mismo que ha sido sumergido en la barbarie y las violencias de políticos y criminales. Peña Nieto, destacó, ha mantenido la misma estrategia militarista de Felipe Calderón, agravando aún más la situación porque el número de muertos y desaparecidos se mantiene y a últimas fechas se ha incrementado. “Los desaparecidos no aparecen y, peor aún, los fenómenos de desaparición y desaparición forzada se han convertido en hechos sistemáticos y recurrentes”, aseguró Sicilia. En México, vivir y tener garantizados los derechos humanos más elementales se ha vuelto un “privilegio” y ser secuestrado, extorsionado, asaltado, reprimido, acallado, torturado, desaparecido o asesinado se ha hecho “normal”. La clase política, añadió Sicilia, no ha escuchado la exigencia de alto a la guerra y de cambio a la estrategia de seguridad que miles de personas hemos venido exigiendo años atrás. “Todo lo contrario, en lo que va del sexenio no sólo no se vislumbra un fin cercano a la guerra, sino que se ha reforzado e institucionalizado. Así lo deja ver el aumento de 5 mil 194 millones de pesos presupuestados para la Sedena (Secretaría de la Defensa Nacional) con la finalidad de “continuar el combate frontal al crimen organizado”, la creación y formalización de la gendarmería nacional como policía militarizada y la ocupación de cargos de seguridad pública por parte de militares y exmilitares”, indicó el escritor. Denunció que esta “normalización” e institucionalización de la guerra viene acompañada de una especie de “ocultamiento mediático” en el que periodistas y clase política deciden guardar silencio respecto a la guerra y a las víctimas. Tratan de manejar la realidad como si fuera un problema de percepción o de opinión pública y mediáticamente se construye una imagen muy distinta a lo que continúa sucediendo en nuestro país, insistió Sicilia. Hoy, la clase política y empresarial están avocadas al llamado Pacto por México “que se hizo sin México, porque que no se reconocen los grandes problemas nacionales, le necesidad de llegar a la paz y dar la justicia a las víctimas”. Esto, sostuvo, no es materia de primera importancia, pero mientras la clase política pretende institucionalizar y ocultar la guerra, los pueblos y la sociedad civil, de distintos rincones del país, se organizan para hacer frente a la violencia sistémica, a la violencia del crimen organizado y a las agresiones por parte de militares y paramilitares. “Por nuestra parte, seguiremos apelando a la justicia, la verdad y la memoria como herramientas de lucha por una Paz, Justa y Digna. Continuaremos presionando no sólo por nuestros casos sino por todos los casos del país; sostendremos el testimonio como la enunciación que desnuda la verdad y permaneceremos como desde el 28 de noviembre pasado, dándole nombre a la ignominia, convocando a la reapropiación del espacio público para hacer no sólo de la estela de luz sino de todas las plazas públicas del país un espacio de memoria viva para la justicia”, reiteró el poeta frente a Palacio Nacional.

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