Deplora nuncio apostólico violencia en Guerrero y en "todo el país"

miércoles, 8 de octubre de 2014
JUQUILA, Oax. (apro).- El nuncio apostólico Christophe Pierre consideró que lo que pasa en el estado de Guerrero es “escandaloso” y, si alguna autoridad resulta responsable en la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, “tenemos que decir que es lamentable”. Al término de la coronación pontificia de la Virgen de Juquila, el representante del Vaticano en México manifestó que “lo que está pasando en Guerrero es muy triste, nos llena de tristeza, es escandaloso y haría la misma invitación para evitar la violencia en todo el país”. Aunque el nuncio dijo que no le toca hablar de lo que está pasando en Guerrero, sí consideró que las autoridades tienen que hacer su papel y determinar lo que pasó la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre, cuando policías de Iguala abrieron fuego contra estudiantes de Ayotzinapa. Luego de resaltar que es fácil acusar a los demás, hizo “la invitación a los responsables políticos, al mundo de la educación y de la seguridad, pues cada uno tiene un papel y la paz no se puede construir si hay personas que dicen yo no soy responsable”. Al insistirle en que hay versiones de que en este atentado existen autoridades involucradas, manifestó: “Como nuncio no me toca decidir quién es responsable o no, la justicia y las autoridades lo dirán, aunque si hay una autoridad responsable, todos tenemos que decir que es lamentable”. Antes, en la homilía que encabezó con motivo de la coronación pontificia de la Virgen de Juquila, Christophe Pierre destacó que “la situación grave de violencia que sufrimos en el país y en Oaxaca, ante el drama humanitario de Oriente, cobra vigencia el llamado urgente del papa Francisco a orar por la paz, a pedir a Dios que suscite en todos un auténtico deseo de diálogo y de reconciliación”. Previo al acto de coronar la imagen de la Virgen de Juquila en nombre del Papa Francisco, el nuncio apostólico dijo que “se hace urgente un continuo esfuerzo por volver a Cristo, para tener el valor de decir sí a la vida, sí al respeto de la dignidad de todo ser humano, sí a la familia, para decir un sí libre de intereses de grupo; a una educación verdaderamente humana, cristiana e integral de nuestros niños y jóvenes; decir sí al trabajo honrado para todos, al esfuerzo intenso para promover el bien común, así como para decir un no a la violencia y un decidido sí a la reconciliación y la paz”. Ante más de 10 mil fieles católicos que se congregaron en el cerro del Azufre de Santa Catarina Juquila, una comunidad chatina de la Sierra Sur, el representante del Papa destacó que “esta fiesta que celebramos en momentos difíciles ha de suponer para nosotros un estímulo fuerte para la transformación de nuestra sociedad”.  

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