Hondureña encuentra a su hijo desaparecido desde hace 15 años

martes, 25 de noviembre de 2014
SAN SEBASTIÁN TENOCHTITLÁN, Hgo. (apro-cimac).- Hace nueve meses Rocío Mendoza conoció a Alexis en esta localidad del estado de Hidalgo. Con el paso del tiempo, descubriría que es hondureño y que su nombre real es Yanel. El joven centroamericano trabajaba en condiciones de esclavitud y su único deseo era regresar con su familia a su pueblo natal, El Guantillo, departamento de Francisco Morazán. Rocío asumió el compromiso de ayudarlo y empezó a buscar pistas en Internet. Tras varias búsquedas, contactó al Movimiento Migrante Mesoamericano que este martes logró reunir a Yanel con su madre, María Delmi Valle Zúñiga, integrante de la X Caravana de Madres Centroamericanas “Puentes de Esperanza”. En la misma mesa se sentaron a comer Rocío, María Delmi y Yanel, además de madres y familiares que buscan a migrantes desaparecidos. Todas y todos aplaudieron el reencuentro entre una madre y un hijo que se volvieron a ver tras 15 años. Rocío cuenta que cuando conoció a Yanel lo vio “tímido, asustado, vestido con ropa percudida por los años”. El joven le dijo que trabajaba duro la tierra de sus patrones, que lo trataban bien, que le daban de comer y que en ocasiones le llegaban a pagar 500 pesos a la semana. Ahora Yanel prefiere no hablar de eso. Sus patrones, la familia Anaga, lo llevaron a un parque en San Sebastián Tenochtitlán, donde se reencontró con su madre, luego de un abrazo y de despedirse de la gente para quien trabajó todos estos años. El hombre y su madre decidieron marcharse a pesar de la insistencia de los patrones de que se quedara. Rocío, de oficio pastelera, preparó varios postres para este encuentro tan especial; junto con su familia se sumó al júbilo para que éste no sea el último logro de la caravana. Ya con su hijo de vuelta, María Delmi quiere que sus otros cinco hijos que viven en Honduras conozcan al hermano que, en busca de una mejor vida, dejó el hogar materno cuando apenas tenía 16 años y se aventuró a viajar a México, para después tomar el tren rumbo a Estados Unidos. Tras este reencuentro, las madres centroamericanas dijeron que tienen la esperanza de que alguna otra persona, como Rocío, haga lo mismo por sus hijos desaparecidos. Ahora la caravana se dirige al estado de San Luis Potosí.

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