"No quisiera ser el siguiente estudiante desaparecido": Adán Cortés

miércoles, 17 de diciembre de 2014 · 14:30
MÉXICO, D.F., (apro).- Adán Cortés, el joven mexicano que irrumpió en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega, el pasado miércoles 10, señaló que solicitó asilo político en ese país porque "no quería ser el siguiente estudiante desaparecido". Luego de manifestar que el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, Guerrero, despertó en él una conciencia social y lo hizo romper una burbuja de individualismo, dijo sentirse tranquilo porque está bajo el foco de los medios de comunicación, sin embargo, agregó, está preocupado porque sabe “como se resuelven las cosas aquí en México”. Cuando este “boom” mediático se acabe “no quisiera ser el siguiente estudiante desaparecido, no quisiera que mi seguridad y la de mi familia corriera peligro”, señaló en entrevista con W Radio. Sobre su viaje a Oslo, precisó que en un acto espontáneo decidió entrar a la ceremonia de entrega del Premio Nobel “para alzar la voz de una manera quizás desesperada por un pueblo que está desesperado y que quiere gritar por paz, quiere gritar por un alto a la violencia”. Según el joven de 21 años de edad, su principal plan de viaje a Oslo era hacer turismo, pero también activismo y por eso alzó la voz “por mi país” ante la premio Nobel más joven de la historia, Malala Youstafani, a quien lanzó: “Please, Malala, México!”. Adán Cortés aseguró que rompió la burbuja “de dejar de pensar nada más en mí” y ahora busca transmitir a los mexicanos que dejen el individualismo de lado y piensen como una sociedad en conjunto. El acto en Oslo y otros más que ha encabezado, dijo, no los hace por él, “lo estoy haciendo porque me estoy empatizando con la gente”. "Estoy consciente de que el cambio debe ser en todos los niveles y en todos los estratos sociales", comentó en otra entrevista con Radio Fórmula. Y aclaró que en Oslo, Noruega, no se acreditó como periodista, como trascendió en algunos medios, sino que únicamente se formó en la fila de los invitados a la ceremonia de entrega del Nobel de la Paz, con el propósito de dar un mensaje de lo que está pasando en México, y ahí pasó desapercibido. "El mensaje era lo más importante, yo pasaba a segundo plano. 'Estás aquí, eres un mexicano que tuvo acceso a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz', es hacer un llamado a la paz, a la unión y a la conciencia colectiva", expresó el joven.