'Yo no he protegido a ningún pederasta": Rivera Carrera

lunes, 19 de diciembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, aseguró tajante que él jamás ha protegido a ningún sacerdote pederasta, sino todo lo contrario: ha juzgado a alrededor de 15 sacerdotes de su arquidiócesis que fueron acusados de ese delito, dijo. Durante el tradicional desayuno navideño con los reporteros de la fuente religiosa, celebrado esta vez el domingo 18, el cardenal afirmó: “Yo no he protegido a ningún pederasta. Aquí, en la arquidiócesis, unos 15 sacerdotes han sido juzgados y recibido sentencia; nosotros hacemos la investigación, la mandamos a la Congregación para la Doctrina de la Fe, en Roma, y siempre se han atendido nuestras denuncias”. La arquidiócesis, agregó, cuenta con una legislación en la materia para castigar ese tipo de abusos cometidos por los clérigos. “Nosotros desde hace 18 años tenemos normas claras para prevenir y sancionar este tipo de crímenes”. Subrayó enfático: “En la arquidiócesis de México tenemos cero tolerancia contra este horrible crimen que destruye vidas y familias”. Expresó que incluso se ha dado el caso de que “hemos denunciado a algún sacerdote, pero la autoridad no ha encontrado elementos para seguir adelante”. Por último, calificó de puras invenciones los señalamientos de quienes lo acusan de proteger a sacerdotes pederastas: “No falta quien inventa que yo protegí a determinado cura pederasta, cuando en realidad éste ya está en la cárcel o retirado de su ministerio”. En efecto, siempre se ha dicho que Norberto Rivera fue uno de los principales defensores del sacerdote Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, y quien finalmente, poco antes de morir, fue castigado por el Papa Benedicto XVI a llevar una vida de retiro y penitencia por los abusos sexuales que cometió contra menores de edad. Rivera también fue acusado de proteger a su sacerdote Nicolás Aguilar, al grado de que por tal motivo fue denunciado ante la Corte de Los Ángeles, California. Y actualmente se sospecha que le dio protección a su sacerdote Carlos López Valdés, quien siendo párroco del templo de San Agustín de las Cuevas, en Tlalpan, abusó sexualmente de su acólito Jesús Romero Colín. En este caso, aparte del cardenal, son sospechosos de encubrimiento dos prelados que fueron sus obispos auxiliares en la arquidiócesis de México: Jonás Guerrero y Marcelino Hernández, actuales obispos de Culiacán y Colima, respectivamente. Este proceso aún continúa en tribunales, por lo que ya fueron citados a declarar Guerrero y Hernández, y es probable que también sea citado el cardenal Rivera, considerado uno de los principales jerarcas del país en proteger a curas pederastas.