Estudiantes de la UNAM ganan el premio Young Architects Program 2016

viernes, 1 de julio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con el proyecto Weaving the courtyard (Tejiendo el patio), los estudiantes Andrés Soliz Paz y Lazbent Pavel Escobedo Amaral, egresados de la generación 2009-2014 de la Facultad de Arquitectura (FA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ganaron el premio Young Architects Program 2016 del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) y el MoMA PS1. En un comunicado, la UNAM destacó que la serie anual de competencias da la oportunidad a especialistas emergentes de construir proyectos concebidos para una instalación temporal en el MoMA PS1, en Long Island City, Queens. Soliz Paz, de 26 años, y Escobedo Amaral, de 28, triunfaron con el proyecto Weaving the courtyard, “una serie de acciones sencillas y potentes que generan nuevas y diferentes atmósferas”, explicaron ellos mismos. Se trata de una intervención específica del sitio, que modifica el espacio a través de una serie de acciones puntuales en los tres patios del MoMA PS1. “Usualmente se utilizaba sólo el principal, pero en nuestro proyecto se intervinieron todos, para que la dinámica de la vivencia se diera en todo el lugar”, precisaron los universitarios. Detallaron que la intervención en el patio principal consta de una cubierta tejida con cuerdas de poliéster de colores a partir de los “moños” de los muros de concreto preexistentes, a tres metros de altura, así como una contención de madera que sirve para generar un cambio de nivel, además de material (arena) en el piso. Se trata de una evocación de la celebración del verano, según Escobedo. En el tejido se usaron seis tonos diferentes y se crearon superficies que se intersectan para generar una cubierta efímera, que dependiendo desde dónde se observa, se ve densa o muy ligera, añadió Andrés Soliz. En los otros dos espacios se buscó generar, a través de elementos de agua, otra atmósfera. En el segundo patio se produjo una contención nueva, creando una alberca poco profunda que, a su vez, sirve como espejo de agua. El tercero fue concebido como un cuarto de neblina, en el que se instaló un sistema de aspersores que generan una nube, donde los visitantes se pueden refrescar y tener una vivencia distinta a la de los otros espacios. Quisimos que la suma del agua, la brisa, la arena y las cuerdas conformaran una experiencia total, y que los visitantes perciban atmósferas distintas a las que convencionalmente se tienen en el MoMA PS1, explicó Pavel. Soliz y Escobedo, de Escobedo Soliz Studio, detallaron que este concurso es por invitación, donde en primera instancia decanos y directores de las escuelas y facultades de arquitectura –entre ellos Marcos Mazari, director de la FA– y editores de publicaciones especializadas nombran a 30 candidatos jóvenes, quienes presentan sus portafolios de trabajo y currículum. Después de una rigurosa selección de un panel que incluye a los directores del MoMA, Glenn D. Lowry, y del MoMA PS1, Klaus Biesenbach, se selecciona a cinco finalistas (en este caso tres equipos estadunidenses y dos mexicanos) que son invitados a presentar propuestas preliminares para el sitio designado. Uno de los requisitos, resaltó Escobedo, es ser arquitecto titulado, porque de resultar ganador, se requiere la cédula para obtener la visa de trabajo y realizar la construcción. Otro de los requerimientos es ser jóvenes con ideas sobre reciclaje, re-uso y sustentabilidad. Cada verano, añadió, el MoMA PS1 organiza los Warm up’s, conciertos de música electrónica los fines de semana. “Nuestro proyecto atiende necesidades, como refrescar a la gente que asiste a esos espectáculos, y crear algo que perteneciera al lugar”.

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