Inaugura la UNAM laboratorio con sofisticado detector de biomoléculas

martes, 25 de abril de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) inauguró el Laboratorio Universitario de Resonancia Magnética Nuclear (LURMN), la técnica más poderosa actualmente para determinar la estructura de biomoléculas (como enzimas y proteínas de membrana), y puede tener múltiples aplicaciones, como por ejemplo, en el diseño de nuevos fármacos o estudios a obras de arte. El LURMN, que forma parte del Instituto de Química (IQ), tiene un detector que trabaja a menos 270 grados centígrados, lo que le permite analizar moléculas en cantidades muy pequeñas y hacer análisis del estado de cada átomo, expuso el titular de la entidad universitaria, Jorge Peón Peralta. “La resonancia magnética nuclear es como los ojos de los químicos; tenemos que interactuar con las sustancias, saber cómo son a nivel atómico y cómo se transforman. Es la técnica más trascendente y precisa para hacer esto. El laboratorio representa un escalón importante para la investigación en la Universidad y para todo el país”, dijo Peralta durante la inauguración encabezada por el rector Enrique Graue. En el LURMN también se puede determinar la composición de ciertas mezclas, como el líquido cefalorraquídeo o el plasma de la sangre, entre otras. El laboratorio, agregó, tiene la función de ser eje de interacción con otras entidades universitarias e instituciones nacionales que centran sus estudios en la química y la bioquímica estructural. De acuerdo con información proporcionada por la UNAM, actualmente hay investigaciones en curso con la Red de Apoyo a la Investigación (RAI) de los Institutos Nacionales de Salud, y un proyecto en específico sobre la metabolómica de líquido cefalorraquídeo, en colaboración con el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. El LURMN, que contó con recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se integra a dos laboratorios nacionales que ya tiene el IQ de la UNAM: el Nacional de Estructura de Macromoléculas (LANEM) y el Nacional de Ciencias para la Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural (LANCIC)