El programa Jóvenes Construyendo el Futuro tiene un padrón inverosímil e inverificable: MCCI

martes, 27 de agosto de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con base en una auditoría realizada en esta capital, el programa emblema de la actual administración, Jóvenes Construyendo el Futuro, concluyó su primera etapa con un subejercicio de 39%, 2 mil 881 centros de trabajo no localizables y un padrón incompleto, inverosímil e inverificable, informó la organización Mexicanos Contra la Corrupción la Impunidad (MCCI). En conferencia de prensa, María Amparo Casar, presidenta ejecutiva de MCCI, subrayó que la primera anomalía en el padrón de becarios es que prácticamente todos los días se inscribieron al programa la misma proporción de jóvenes, hombres y mujeres, con niveles educativos y edades similares. Y agregó que, debido a la deficiencia del padrón a cargo de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), fue imposible localizar información alguna de 2 mil 881 Centros de Trabajo (CT). Casar precisó que, de los mil 715 centros restantes, 646 no pudieron ser localizados, 140 dijeron no estar en el programa, 166 no quisieron proporcionar información, 214 expresaron no haber recibido becarios y 136 dijeron que sí recibieron becarios, pero que ya no los tienen. La presidenta de MCCI detalló que sólo en 413 de los centros de trabajo revisados se pudo verificar la existencia de becarios, es decir, 54% de los casos, lo que corresponde a mil 923 jóvenes que sí están recibiendo capacitación. Sin embargo, abundó, la falta de información no es la única anomalía. Existen otras, como la falta de pago, ausentismo, discordancia entre los becarios registrados y los que se capacitan, becarios con actividades distintas a las que el patrón registró y que no aportan nuevas habilidades; quienes tienen vínculos familiares con el centro de trabajo, retención de la beca y amenaza de baja del programa por solicitar el cambio de centro. Amparo Casar explicó que en muchos casos los empleados de las empresas son despedidos y sustituidos con los beneficiarios del programa, pero no es posible saber cuántos son. De igual manera, indicó que el programa, que cerró anticipadamente a inicios de agosto, bajo el argumento de haber llegado a la meta programada de 900 mil plazas, dejó fuera a 369 mil 337 jóvenes contemplados en el presupuesto asignado para las becas de 40 mil millones de pesos. Y al final del año, prosiguió, el programa Jóvenes Construyendo el Futuro tendrá un subejercicio de 15 mil 641 millones de pesos, es decir, 39% del total que el Poder Ejecutivo podrá reasignar “discrecionalmente” sin aprobación de la Cámara de Diputados.   ¿Desvió de recursos o falta de transparencia? La presidenta de MCCI aclaró que no se trata de empresas fantasma, pues estas tienen como fin el desvío de recursos, aunque destacó que no existe información suficiente para verificar su existencia. “Me parece que la Secretaría del Trabajo se está poniendo innecesariamente en una posición vulnerable por no ofrecer estos datos. Hay algo de información, no hay transparencia. Contar con información completa, confiable y sobre todo verificable es indispensable para evaluar el programa desde la ciudadanía y la podría secretaría”, recalcó. Por su parte, Carlos Elizondo Mayer-Serra, profesor de la escuela de gobierno del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, reprochó la prisa que el titular del Ejecutivo tiene para implementar estos programas, sin atender a las reglas establecidas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
“No hay programa de esta complejidad que se pueda hacer con las prisas con las que quiere hacer las cosas este gobierno ¡Ni la democracia soviética!”, expresó.
Mayer-Serra también subrayó la posibilidad de que el presupuesto para el programa no esté llegando a los beneficiarios o cumpliendo su objetivo.
“Estamos hablando de dinero público. Aquí hay una presunta responsabilidad. No estamos ante un ejercicio expreso de corrupción, pero sí ante un potencial dolor de cabeza para quienes fueron los responsables de ejercer el gasto sin tener claridad de a quién les estaban dando el recurso”.
En su oportunidad, Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, resaltó que estos son los programas visibles, pero la política social no se reduce sólo a ellos, por lo que hizo un llamado a revisar el resto y saber cómo están funcionando. Los investigadores coincidieron en que el programa Jóvenes Construyendo el Futuro es necesario para atender una problemática real de quienes necesitan insertarse en el campo laboral, pero no se cuenta con la capacitación o las redes para hacerlo, y ofrecieron su colaboración para que realmente funcione.

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