Derechos Humanos

Roberto Carlos Salas, del sueño americano al reencuentro con su madre tras 24 años

Roberto Carlos tiene 37 años de edad y padece de sus facultades mentales.
jueves, 17 de diciembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- “Estoy muy feliz, mi corazón me decía que estaba vivo”, expresó la señora Esperanza Martínez Velasco, tras reencontrarse con su hijo Roberto Carlos Salas Martínez después de 24 años de estar separados por vicisitudes y problemas que vivió al perseguir el llamado sueño americano.

La familia de Roberto Carlos es originaria de Calvillo, Aguascalientes, pero el reencuentro se dio en San Pedro de Altamira, Tamaulipas, tras la publicación de un reporte en un noticiero sobre las personas residentes de la Casa Hogar “San Pedro”, para pacientes con trastornos mentales, sin cuidado parental.

Un conocido reconoció al Roberto Carlos y avisó a sus familiares, quienes, junto con el Sistema DIF de Calvillo y autoridades tamaulipecas iniciaron las acciones para el reencuentro, desde el 27 de noviembre pasado.

El subprocurador de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y Familia del Sistema DIF Tamaulipas, Alberto Martínez, informó que, en coordinación con la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas (FGJET), el 3 de diciembre hicieron pruebas biométricas a los residentes de la Casa Hogar y se tomaron muestras de ADN para cotejarlos con la familia.

El 10 de diciembre, la señora Esperanza y otro de sus hijos, José de Jesús Salas, se trasladaron a Tamaulipas para hacerles pruebas de ADN.

“Una vez que se obtuvieron los resultados, los cuales fueron positivos, el Sistema DIF se avocó a lograr la reintegración a hacer el traslado de la familia a Altamira y después a Aguascalientes”, el 15 de diciembre, aseguró Martínez.

El miércoles 16 de diciembre, la familia de Roberto Carlos regresó a su casa, en Calvillo, Aguascalientes.

En la actualidad, Roberto Carlos tiene 37 años de edad y padece de sus facultades mentales.

La historia

La distancia comenzó cuando Roberto Carlos Salas Juárez y su hijo Roberto Carlos Salas Martínez, salieron de Calvillo, Aguascalientes, rumbo a Estados Unidos, en 1996.

“Somos de Calvillo, pero mi esposo se fue pa’l norte, se lo llevó y estuvieron trabajando, y después se fueron a Chicago, sin embargo ya no supimos nada de él”, contó la señora Esperanza.

Amigos de su familia le contaron que lo habían visto en Colorado, pero cuando le gritaban se escondía. Su hija también lo buscaba a través de la radio, hasta hace 22 días, señaló la madre.

“Me siento muy contenta y feliz, no lo encuentro como yo esperaba, pero es alegría porque está vivo, mi corazón me decía que estaba vivo. ¡Es mi Carlitos, mi niño!”, exclamó entre lágrimas.

Durante 14 años estuvo lejos de su familia porque no tenía papeles para trabajar en Estados Unidos. Más tarde, personal de migración del vecino país del norte lo detuvo y deportó a territorio mexicano.

Para ese momento, Roberto Carlos ya sufría problemas mentales y estuvo deambulando en situación de calle hasta que llegó a la Casa Hogar “San Pedro” que le dio albergue hasta estos días que fue localizado por su familia.

El padre, por su parte, comentó que no veía a su hijo desde hacía unos 12 años.

“Yo estaba en Estados Unidos y él estaba allá conmigo. Un día se salió ya no regresó a la casa y hasta ahorita lo vuelvo a ver. Yo lo buscaba allá, pero nada, me vine a México y ni una razón”, narró y agregó:

“Nos da gusto y tristeza por el estado en que lo encontramos, le queremos dar atención a ver si se compone, pero nos iremos contentos a casa”.

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