Piden puesto sanitario para migrantes en Guadalupe, Nuevo León

miércoles, 8 de abril de 2020 · 16:35
MONTERREY, NL (apro).­- El Gobierno de Nuevo León debe enviar un puesto de revisión médica al exterior del refugio de migrantes Casanicolás, en Guadalupe, para supervisar las condiciones de salud en que se encuentran los migrantes y personas de que ahí se reúnen. El padre Luis Eduardo Villarreal, encargado del refugio, señaló que en la esquina del inmueble, en la colonia Guadalupe Victoria, está una tienda de autoservicio que sirve como punto de para unas 40 personas que no procuran acciones para prevenir el contagio de coronavirus. Recordó que, en días pasados, se reunió con personal de la Secretaría General de Gobierno de Nuevo León, que se comprometió a poner en el exterior de la casa un toldo con un módulo médico para atender los casos sospechosos de migrantes desprotegidos, pero hasta ahora la ayuda no ha llegado “Hemos tenido un convenio con el Gobierno del Estado para ayudar a los de afuera, pero no le hemos visto mucho fruto. Esperamos que de un momento  a otro instalen un toldo para que ahí se establezca un puesto sanitario, con un representante de guardia de Fuerza Civil para que haya orden ahí. Nos ofrecieron esa ayuda, pero no lo hemos visto muy claramente”, dijo. Recordó que el viernes de la semana pasada los representantes de la administración estatal les hicieron el ofrecimiento para el puesto sanitario, que aún no ha sido instalado. Mencionó que el puesto ayudará mucho a la población migrante que se encuentra en el exterior del refugio, pues muchos de ellos decidieron no ingresar por razones de alcoholismo o drogadicción, por lo que se encuentran expuestos al contagio de covid-19, pues se reúnen sin tomar precauciones. “Desde hace mucho tiempo la raza ya hizo punto en un Oxxo afuera del albergue. Aunque algunos rentan un cuartito y se van de madrugada, ahí regresan. Hasta ahora no hemos sabido que alguno de ellos se haya infectado, pero son raza que no toma medidas sanitarias de distancia, ni traen cubrebocas”, menciona. Explicó que Casanicolás cuenta con unos 50 huéspedes migrantes, además de cuatro empleados y él, sin que alguno haya dado muestras, hasta este miércoles, de contraer la enfermedad. El sitio se encuentra clausurado y ninguna persona puede entrar ni salir, aclara el padre Villarreal, quien señala que son los trabajadores del refugio los que se encargan de acudir al supermercado a adquirir los víveres que se necesiten para que el hogar funcione con normalidad. “La raza aquí está tranquila. No hay incidentes en el albergue. Todos tenemos adentro cuidado con distancia, usando cubrebocas y lavándonos constantemente las manos. Además, cuentan todos con las tres comidas, lo cual es elemental para mantener la salud”, señaló en entrevista telefónica. Agregó que, en una reunión reciente, los directivos de las casas de migrantes de Tijuana y Saltillo acordaron enclaustrarse para impedir contagios entre las personas que hospedan.