OMS y BEI potenciarán inversión en salud pública para combatir futuras pandemias

sábado, 2 de mayo de 2020 · 00:43
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) acordaron potenciar la inversión en materia de salud pública, a fin de garantizar el suministro de artículos esenciales, capacitación e higiene a los países más vulnerables a la pandemia de covid-19. La alianza suscrita en Ginebra, Suiza, contribuirá a aumentar la resiliencia para reducir las repercusiones sanitarias y sociales de futuras emergencias sanitarias. “La combinación de la experiencia en materia de salud pública de nuestra Organización y los conocimientos financieros del BEI permitirán combatir con más eficacia al covid-19 y otros problemas acuciantes para la salud pública”, señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS. A su vez, Werner Hoyer, presidente del BEI, comentó que “el covid-19 ha puesto al mundo frente a crisis sanitarias, sociales y económicas sin precedentes. La nueva alianza del banco de la Unión Europea con la OMS ayudará a las comunidades más expuestas a riesgos mediante la intensificación de las actividades locales en materia de medicina y de salud pública, y protegerá mejor a la población de todo el mundo contra futuras pandemias. Esta nueva cooperación nos permitirá luchar contra el paludismo, hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos y mejorar la salud pública en África más eficazmente”. El acuerdo firmado hoy pone en marcha una colaboración estrecha para superar las deficiencias del mercado y estimular las inversiones en el ámbito de la salud a escala mundial, lo que permitirá agilizar los progresos hacia la cobertura sanitaria universal. Además, la intensificación de la cooperación entre la OMS y el BEI reforzará la resiliencia de los sistemas nacionales de salud pública y mejorará la preparación de los países vulnerables frente a futuras pandemias, merced a las inversiones en las infraestructuras de atención primaria, el personal sanitario y los sistemas de suministro de agua, saneamiento e higiene. Los dos organismos también cooperarán en una iniciativa para superar los obstáculos a la inversión que dificultan el desarrollo de nuevos tratamientos antimicrobianos y medios diagnósticos conexos. La resistencia a los antimicrobianos es una de las amenazas más importantes para la salud mundial. En conferencia de prensa posterior a la firma del acuerdo, Tedros Adhanom ofreció más detalles del mismo. Explicó, por ejemplo, que la alianza cubre cinco áreas principales de trabajo. La primera, detalló, es que la OMS y el BEI colaborarán en un nuevo Fondo de la Unión Europea contra la malaria para abordar las fallas del mercado en el desarrollo de vacunas, medicamentos y diagnósticos más efectivos. Reconoció que, si bien las muertes por malaria han disminuido en más de la mitad desde el año 2000, el progreso se ha estancado en los últimos años, e incluso puede revertirse si la pandemia de covid-19 interrumpe los programas de control de la malaria. “El año pasado, el Grupo Asesor Estratégico de la OMS para la Erradicación de la Malaria y la Comisión Lancet para la Erradicación de la Malaria concluyeron que necesitaremos nuevas herramientas para alcanzar el sueño de erradicar la malaria”, soltó. En segundo lugar, prosiguió, las dos organizaciones trabajarán juntas para fomentar el desarrollo de nuevos tratamientos antibacterianos innovadores, pues admitió que la resistencia a los antibióticos es uno de los desafíos de salud más urgentes de nuestro tiempo. “Amenaza con desentrañar un siglo de progreso médico y dejarnos indefensos frente a infecciones que antes eran fáciles de tratar”, indicó. Según el titular de la OMS, la inversión en el desarrollo de antibióticos ha seguido disminuyendo, aparte de que algunas empresas de antibióticos se han declarado en quiebra en 2019, debido a la rentabilidad limitada de los nuevos antibióticos. “Muy pocos antibióticos nuevos están en proceso. La mayoría de ellos ofrecen pocos beneficios sobre los tratamientos existentes, y muy pocos se dirigen a las bacterias resistentes más críticas”, sostuvo. El tercer punto consiste en fortalecer la atención primaria de salud y construir sistemas de salud resilientes. Con el BEI se trabajará urgentemente para invertir en infraestructura de salud y trabajadores de la salud en 10 países de África y Medio Oriente, para empezar. En el cuarto renglón, el BEI y la OMS explorarán cómo el Banco Europeo de Inversiones podría apoyar el Sistema de Cadena de Suministro covid-19, para facilitar la distribución de diagnósticos, equipos de protección personal y otros suministros médicos a los países que más los necesitan. Finalmente, en el quinto punto se planteó trabajar juntos para estudiar las fallas del mercado en otras áreas de la salud pública, para examinar cómo el financiamiento innovador podría ayudar a superar las barreras de inversión y aumentar el acceso a productos y servicios que salvan vidas. “Esperamos ver cómo ese tipo de financiación innovadora podría ofrecer resultados reales para la salud mundial, cuando la OMS defiende la salud para todos. Como saben, hemos estado diciendo que todos los caminos deberían conducir a una cobertura sanitaria universal, y es más importante que nunca decir exactamente lo mismo: todos los caminos deberían conducir a una cobertura sanitaria universal, salud para todos”, concluyó el responsable de la salud mundial.