Ricardo Anaya

El caso de Anaya como el de Diego Fernández, una historia de contubernios PRI-PAN que avergüenzan: AMLO

López Obrador comparó la historia de Ricardo Anaya con la relación de Diego Fernández de Ceballos y Carlos Salinas de Gortari para afirmar que el PRI y el PAN, son lo mismo desde el fraude electoral de 1988.
jueves, 26 de agosto de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que el escándalo que involucra a Ricardo Anaya está relacionado con la intención de privatizar Petróleos de México (Pemex), y dijo que el excandidato presidencial tiene que aclarar si recibió dinero o no para apoyar la reforma energética del gobierno anterior de Enrique Peña Nieto.

Incluso, comparó la historia de Ricardo Anaya con la relación de Diego Fernández de Ceballos y Carlos Salinas de Gortari para afirmar que el PRI y el PAN, son lo mismo desde el fraude electoral de 1988.

En la conferencia mañanera, el mandatario justificó el tiempo que le ha dedicado al tema de Ricardo Anaya, quien lo acusó de emprender una persecución legal en su contra para impedir que el panista vuelva a ser candidato presidencial ahora en 2024.

Al respecto, dijo que a Diego Fernández de Ceballos le decían “La Ardilla” porque vivía en la exresidencia presidencial de Los Pinos y Ricardo Anaya ayudó en todo a Enrique Peña Nieto para privatizar la industria eléctrica y petrolera en el país.

“Y el director de Pemex de ese entonces, (Emilio Lozoya), lo acusó de recibir dinero y la denuncia la presenta el mismo gobierno de (Enrique) Peña Nieto y ahora que lo citan a declarar se le hace fácil al señor decir ’me está persiguiendo el presidente’ ¿Que tengo que ver yo con toda esta historia?, Nada”, señaló.

Enseguida, el presidente López Obrador dijo que lo único que ha hecho es denunciar públicamente a todos sus adversarios, pero atajó diciendo que la venganza no es su fuerte.

“No tengo que ver absolutamente nada con la denuncia de este señor Ricardo Anaya y tiene que aclarar si recibió o no el dinero; no hay persecución en este gobierno, pero también tenemos que aclarar porque lo más importante de la transformación que estamos llevando es el cambio de mentalidad y la no repetición de estas historias que avergüenzan”, sentenció AMLO.

Previamente, recordó la historia del fraude electoral de 1988 cuando el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano perdió la presidencia frente a Carlos Salinas de Gortari y en ese entonces, Diego Fernández de Ceballos pidió quemar las boletas electorales desde el Congreso de la Unión cuando se desempeñaba como legislador federal.

“De ahí viene una relación muy estrecha, ya no hay diferencias es el PRIAN y Ricardo Anaya es alumno de Diego Fernández de Ceballos, quien empezó con Carlos Salinas de Gortari con la política de pillaje en el país”, indicó el mandatario. 

Luego, señaló que al final del sexenio de Carlos Salinas fue ejecutado el candidato del PRI, Luis Donaldo Colosio Murueta y designaron a Ernesto Zedillo como sustituto y durante el debate entre los aspirantes a la presidencia, Diego Fernández ganó por ser “leguleyo”.

Después, la popularidad de Diego Fernández se incrementa y decide desaparecer o esconderse un mes, en ese tiempo Ernesto Zedillo se posiciona con el apoyo de los medios y las estrategias del Estado para ganar la elección presidencial, indicó.

“En ese entonces, se da a conocer que Diego Fernández había recibido unos terrenos en la lujosa zona de Punta Diamante en el puerto de Acapulco durante el gobierno del extinto José Francisco Ruiz Massieu”, aseguró el presidente Obrador, quien envió un mensaje al abogado queretano para que explique este hecho que sigue sin esclarecer.

“¿Qué pasa después? Gana Zedillo y le entrega al PAN la Procuraduría General de la República a Antonio Lozano, alumno de Diego Fernández y ahí se mantenía Diego en la antesala de la Procuraduría”, dijo y remató: 

“Toda esa historia de contubernios y complicidades fue lo que caracterizó la relación de los últimos tiempos entre el PRI y el PAN y esto de ahora, es lo mismo”, aseguró en referencia al caso de Ricardo Anaya. 

Comentarios