Proponen crear "ombudsgay" y observatorio de la homofobia

martes, 19 de enero de 2010

MÉXICO, D.F., 19 de enero (apro).- A raíz de la “cruzada reaccionaria” en contra de los derechos humanos de los homosexuales, derivada de la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, la organización no gubernamental “I(dh)eas, Litigio Estratégico en Derechos Humanos”, propuso la creación de la figura del Ombudsgay y el Observatorio Mexicano de la Homofobia (Omho).
    En un comunicado, la agrupación explica que las propuestas surgen del debate público sobre la homosexualidad “y la lucha por el reconocimiento de los derechos humanos de ese sector de la población”.
    Debido a que “los  grupos más conservadores de la sociedad, incluida la Iglesia católica, han echado a andar una cruzada reaccionaria contraria al marco internacional de los derechos humanos”, surge la necesidad “social no política” de contar con un defensor de los derechos de la comunidad lésbico-gay, bisexual e intersexuales (LGBTI), añade.
    Los proyectos impulsados por “I(dh)eas Litigio Estratégico en Derechos Humanos”, el Ombudsgay y Omho, se lee en el documento, “pretenden constituirse en un liderazgo representativo, capaz de aglutinar y promover los derechos de las personas con orientación sexual distinta de la heterosexual, incluyendo a quienes, por temor a la exclusión social, no han reconocido su preferencia sexual diversa”.
    Luego de señalar que ambas figuras no buscan reemplazar a las agrupaciones de la comunidad LGBTI, puntualiza que la intención es debatir “desde una esfera más plural los elementos de la vida cotidiana de este grupo social que se ven afectados por prácticas discriminatorias y violatorias de los derechos humanos”.
    Asimismo, explica que la figura del Ombudsgay “encarna el puente entre el activismo y la ciudadanía que pertenece al movimiento LGBTI, e incorpora una perspectiva inédita entre lo público y lo privado, entre la vida cotidiana y la vida política”.
    Y destaca como sus objetivos principales “la observación y el señalamiento del fenómeno en las esfera privada, incluyendo a la familia y el ámbito laboral”, así como apoyarse en el sistema de justicia y el litigio estratégico “como un arma que contribuya a evidenciar los patrones sistemáticos de violaciones a los derechos humanos de la comunidad LGBTI y a resolver el problema estructural a través de sentencias judiciales”, además de incluir una agenda global del movimiento LGBTI.
    “I(dh)eas, Litigio Estratégico en Derechos Humanos” apunta que “los avances del movimiento son un lugar privilegiado para exponer demandas, agendas ciudadanas y legislativas, exigir derechos y corresponsabilizarse de vigilar su cumplimiento”.
    El respaldo a la defensa de derechos de la comunidad LGBTI, añade la organización, se deriva de la “relevancia pública de los temas”, así como por “la experiencia que se aporta en la participación de la sociedad civil en la construcción de mecanismos democráticos, consolidación de agendas sociales y ciudadanía”.
    Tras puntualizar que los embates contra la comunidad no heterosexual no es un problema sólo del Distrito Federal, recomienda “ir más allá de la coyuntura y dejar de lado el autorreferencialismo”.
    Y concluye: “Los homosexuales no piden prerrogativas o derechos especiales. ¿Acaso no deben tener los mismos derechos que todas las personas?”.

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