Inician pruebas para solucionar fallas en Línea 12; no hay fecha de reapertura

miércoles, 30 de julio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Cuatro meses y medio después del cierre parcial de la Línea 12 del Metro, el Gobierno del Distrito Federal y la empresa Systra iniciaron pruebas físicas en el tramo elevado de la línea para observar el comportamiento entre la vía y el tren y, con ello, encontrar la solución al desgaste ondulatorio que mantiene paradas 11 de sus 20 estaciones. La Secretaría de Obras y Servicios (Sobse) informó en un comunicado que esta semana la empresa Systra comenzó a realizar “pruebas reales en sitio” en el tramo elevado que se habilitó entre las estaciones Zapotitlán y Nopalera, donde se encuentran las curvas 11 y 12 que, según el diagnóstico técnico, presentaron el daño más grave. Hasta el momento, agregó, se han hecho 12 pruebas con recorridos de trenes cargados con 44 toneladas de bidones llenos de agua para simular el peso de los pasajeros. Aseguró que los resultados han sido satisfactorios. En las pruebas participan el Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC) y las empresas francesas Systra, TSO y SNCF, así como la española CAF, a la que el gobierno capitalino le rentó los trenes para la Línea Dorada. La Secretaría de Obras informó que con los resultados de estas pruebas, los estudios de laboratorio y trabajo de gabinete que se hagan, se elaborarán los lineamientos para iniciar “de manera inmediata” los trabajos de rehabilitación. El pasado 9 de julio la Sobse informó a la Comisión de Investigación de la Línea 12 de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) que la empresa Systra, contratada por el GDF para investigar la causa de las fallas y hacer un programa de rehabilitación, entregaría su informe final hasta el 30 de agosto. Sólo hasta entonces se podría elaborar el calendario para los trabajos de rehabilitación y se podría hablar de una posible fecha para su reapertura. Según la dependencia, las pruebas de simulación realizadas consisten en rodar un tren sobre una vía de pruebas de mil 272 metros de longitud a velocidades de 10 a 70 kilómetros por hora. La vía de pruebas se rehabilitó en dirección Mixcoac-Tláhuac; se reperfiló, se sustituyeron los durmientes y el balasto para dejarlo en condiciones originales y se cambiaron las 56 ruedas del tren de pruebas. También se instalaron en el aparato de vía y en el tren 106 acelerómetros, cuatro cámaras de video, cuatro mil 260 metros de cable especial, 130 tarjetas electrónicas de sistema de datos y dos equipos de calibración y otros elementos. En total, sumaron un peso de dos mil 455 kilogramos. Las cámaras fueron colocadas en ambos ejes frontales del convoy apuntando a las ruedas para obtener información del comportamiento entre el riel y la rueda. El convoy tiene sensores láser, computadoras y aparatos de última generación que trabajan como “un laboratorio rodante”, según la dependencia. De acuerdo con la Secretaría de Obras, las simulaciones se harán durante esta semana; luego, se analizarán los resultados para determinar las afectaciones que obligaron el cierre.

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