Un riesgo para la democracia, la mezcla de religión y política: Woldenberg

jueves, 15 de agosto de 2002
México, DF - En medio del intenso debate generado a raíz de la visita del papa Juan Pablo II, por un lado, y la exhibición de una película --"El crimen del Padre Amaro"-- que ha ofendido a la jerarquía católica, por el otro, el presidente del Instituto Federal Electoral, José Woldenberg, advirtió del riesgo que para la democracia significa el hecho de que las esferas de la política y la religión se mezclen Apuntó que mantener separados los dos ámbitos es lo que ha permitido la consolidación de la democracia y la tolerancia A mi entender, dijo Woldenberg al participar en el seminario "Consolidación democrática y cultura política", "nunca se insistirá demasiado en que el proceso de secularización de la política es uno de los que permiten el asentamiento de relaciones democráticas entre partidos y ciudadanos Reforzar esa tendencia, por todos los medios, parece pertinente" El funcionario electoral señaló que aun cuando un alto porcentaje de la población tiene simpatías religiosas y confía en las iglesias, también se pronuncia porque los sacerdotes no intervengan en política Recordó que, según una encuesta hecha por el IFE y la Secretaría de Gobernación, y cuyos resultados se divulgaron hace varias semanas, la mayoría de los mexicanos confía en la democracia como sistema de gobierno, pero no en los actores de la política "El que la democracia tenga una alta estima en la ciudadanía, pero no así sus instrumentos, indica que no hay una comprensión cabal de qué es la democracia y anticipa una profecía de desencanto hacia la democracia misma", dijo Refirió que la misma encuesta arrojó que el 75 por ciento de la ciudadanía piensa que Iglesia y Estado deben estar separados, lo cual es una "buena noticia" "Se trata de una buena noticia que tres de cada cuatro ciudadanos defiendan la laicidad del espacio público, pues a mi entender nunca se insistirá demasiado en que el proceso de secularización de la política es uno de los que permiten el asentamiento de relaciones democráticas entre partidos y ciudadanos" Las declaraciones de Woldenberg se dan luego de varias semanas de polémica de corte religioso en el país Hace dos semanas, la visita del papa Juan Pablo II y el recibimiento que le dio el matrimonio Fox levantaron críticas por la inclinación hacia lo religioso que mostró el gobierno y, en consecuencia, el peligro hacia la laicidad del Estado Pero apenas despegado el avión que llevó al papa de regreso a Europa, inició la polémica por la autorización gubernamental de exhibir la película "El crimen del Padre Amaro" La Iglesia, supuestamente apapachada por Fox, ahora se dice bajo una "nueva persecución" autorizada por el gobierno federal De ahí la advertencia de Woldenberg en el sentido de que ambas esferas, religión y política, no deben tocarse14/08/02

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