Desalojan a golpes plantón de indígenas en Chiapas

viernes, 26 de noviembre de 2010

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 26 de noviembre (apro).- Uno 300 policías estatales desalojaron violentamente en los primeros minutos de este viernes a unas 130 personas, entre ellas mujeres y niños, que mantenían un plantón en la entrada de la Oficina del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en San Cristóbal de Las Casas.

Los miembros de la Central de Organizaciones Campesinas y Populares (Cocyp), instalaron un plantón desde el fin de semana pasado para exigir la mediación de las Naciones Unidas (ONU) ante el gobierno de Chiapas y lograr así la libertad de más de una veintena de sus compañeros encarcelados por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJ).

El desalojo se dio luego de que, el PNUD amenazó con retirarse de Chiapas si no se le garantizaba su estancia en la entidad, pues antes de la Cocyp, otros dos grupos de labriegos, la Organización Proletaria Emiliano Zapata (OPEZ) y la Organización Campesina Emiliano Zapata (OCEZ), habían instalado un plantón para reclamar lo mismo: libertad a sus líderes campesinos presos.

Los 300 policías estatales llegaron todos encapuchados; con toletes empezaron a golpear a todos los indígenas que permanecían en el plantón frente a las oficinas del PNUD; les destruyeron su campamento y, según los afectados, les robaron  mochilas, chamarras, celulares y cobijas, entre otras pertenencias.

“Se llevaron todo, actuaron como porros, como grupo de guardia blanca, como un grupo de choque. De forma arbitraria destruyeron y levantaron todo lo que había a su paso; se llevaron dos camionetas que teníamos en el plantón y se llevaron a seis compañeros que horas después fueron liberados todos golpeados”, dijo un indígena que evitó dar su nombre por temor a represalias.

El violento desalojo ocurrió entre las 12:30 de la noche y la 1 de la mañana de hoy viernes. Los campesinos tenían instalado el plantón para exigir la libertad de sus compañeros, donde de ellos detenidos el pasado 30 de octubre, y el resto, el 18 de noviembre, en el municipio Pueblo Nuevo Solistahuacán.

En el plantón también participaban familiares de otros seis indígenas detenidos por la PGJ que no pertenecen a la Cocyp.

El saldo del operativo, además de los seis que fueron detenidos y liberados horas después, fue de seis personas heridas por los golpes propinados con los toletes. Las 130 personas se refugiaron en el  Centro Indígena de Capacitación Integral (Cideci) y al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas.

La PGJ acusa a los detenidos, incluido el alcalde perredista de Pueblo Nuevo Solistahuacán, Ciro Díaz Sánchez, de ser miembros de la delincuencia organizada y de tener vínculos con el grupo armado Los Zetas y con la banda de Los Pelones, así como de traficar armas, drogas y de asalto a carretera.

Los campesinos han argumentado que todo es “una mentira del gobierno” que pretende evadir así sus compromisos con las demandas agrarias, sociales y políticas que le han expuesto en minutas de acuerdo previamente firmadas por el gobierno del estado y la Cocyp.

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