Gabino Cué dispuesto a dialogar con la guerrilla

lunes, 13 de septiembre de 2010

OAXACA, Oax., 13 septiembre (apro).- El gobernador electo, Gabino Cué Monteagudo, manifestó este lunes su disposición a dialogar con grupos guerrilleros que operan en  el estado porque, dijo, le interesa escuchar y entender las causas que originaron su lucha.
En conferencia de prensa, un día después de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) le dieron “el beneficio de la duda al nuevo gobierno” y dieron un plazo de “unos seis meses para poder evaluar adecuadamente su desenvolvimiento”, Cué consideró que los cambios sí son posibles por la vía pacífica.
“Yo creo que un gobernante tiene que tener la capacidad y disposición de platicar con todos, sobre todo si puedes contribuir a que esas expresiones (armadas) que se dan al margen de la ley se hagan dentro de la ley y se les escuche”, puntualizó.
Al preguntarle si era viable un diálogo con esos grupos, afirmó: “Sí, claro, estoy en la mejor disposición de platicar, dialogar, escuchar, entender las causas que originaron esos comportamientos y tratar de servir. Yo creo en la vía institucional, creo en la política social como un instrumento para ir rompiendo con esos enconos, esos atrasos que laceran y molestan a la gente”.
Cué reiteró que después de 81 años de gobiernos priistas, “una alternancia genera muchas expectativas, y todos tenemos que replantearnos nuestras formas y destinos, nuestras estrategias de lucha sin claudicar”.
En un comunicado, las FARP, que hicieron su aparición el 2 de diciembre del 2000, apuntó: “Está todavía muy lejos de ser para Oaxaca el inicio de una verdadera transición hacia la democracia”.
Ello, agregó, porque “en la coalición están incrustados personajes de la talla de José Murat o Diódoro Carrasco Altamirano, (que) son un reflejo de los pocos alcances que tendrá este nuevo gobierno, y medidas realmente de corte progresista que quieran impulsarse siempre tendrán en ellos y en las fuerzas del PAN un dique difícil de sortear”.
Además, resaltó que “existe el riesgo latente de caer en la tentación de aceptar los coqueteos descarados de Jorge Franco Vargas (exsecretario general de gobierno de Ulises Ruiz Ortiz) por parte del nuevo equipo que gobernará Oaxaca”.
En su texto, el grupo señaló que una vez nombrado el gabinete empezará a perfilarse cuál será el carácter y forma de gobernar “de esta simbiosis de derecha y partidos de la izquierda electoral”.
Y lanzó varias interrogantes sobre el posible gabinete: ¿Llevarán a Benjamín Robles Montoya a Coplade? ¿Y como secretario de Gobierno a Salomón Jara? ¿Al IEEPO a Víctor Raúl? ¿Y los del equipo de Murat a dónde? ¿Los “diodoristas” irán al área de seguridad? ¿Y los panistas y la gente del PRD estatal? “En poco tiempo lo sabremos y podremos tener una idea más clara de lo que se avecinará”, advirtió.
En respuesta, el gobernador electo se dijo respetuoso de lo que la gente piense y diga, y afirmó que mantendrá una comunicación muy estrecha con todos los exgobernadores de Oaxaca, con quienes, añadió, mantiene un buen trato.
“Yo no oculto mis relaciones. Hablo con Jesús Martínez (Álvarez), con Heladio Ramírez López,  Diódoro Carrasco, José Murat y Pedro Vásquez (Colmenares)...”, e hizo hincapié en que la gente que trabaje en su gobierno, sea del color que sea, “debe cumplir un perfil y poder tener la capacidad de servir”.
En su comunicado, el grupo clandestino señaló que “nadie puede negar que derrotar al PRI en las pasadas elecciones fue un triunfo histórico (y) que sólo fue posible con el concurso de las fuerzas progresistas, la sección 22 y el hartazgo de la mayoría de la población, ante el saqueo descarado de los recursos públicos y la descarada impunidad con que actuaba la clase política priista en contubernio con la delincuencia organizada”.
Y advirtió que si el gobierno de la transición traiciona la confianza de los oaxaqueños, “el pueblo, la Sección 22 y las fuerzas del movimiento social tienen el inalienable compromiso de seguir pugnando porque esto realmente suceda”.

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