Gabino Cué, un "represor": FARP

jueves, 17 de febrero de 2011

OAXACA, Oax., 17 de febrero (apro).- Las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP) lanzaron una severa crítica al gobierno de Gabino Cué por su “política de seguridad represiva”.
Además, arremetieron contra los dirigentes de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo y Convergencia, así como contra “personeros de izquierda”, por su “servilismo” a cambio de espacios de poder.
En un comunicado, fechado en esta capital, el grupo guerrillero resaltó que con la visita de Felipe Calderón,  el “diodorismo” que gobierna en Oaxaca, “sacó a flote su verdadera fisonomía y evidencia un carácter represor”.
De acuerdo con el texto, “se comprueba que la política de seguridad del nuevo diodorismo (en alusión al exgobernador Diódoro Carrasco Altamirano) será represiva, con fines claramente contrainsurgentes, usando el ‘esquema Loxicha’” (región considerada bastión del Ejército Popular Revolucionario).
Muestra de ello, agregó, es el anuncio de la instauración de cuatro Bases de Operaciones Mixtas en la entidad, dos de ellas en la Sierra Sur, donde se  tiene proyectado realizar grandes inversiones por la explotación minera, y otra más en la Cuenca del Papaloapan, con el pretexto de contrarrestar la violencia.
Las FARP también cuestionaron “la actitud ambigua de varios personeros de la ‘izquierda’ que, en otros tiempos, militaron en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO)”, y de dirigentes de partidos políticos que “de manera pueril” pretenden desligar al gobierno del estado de la responsabilidad en la represión del pasado martes 15.
El PRD, PT y Convergencia, añadió, se han convertido en simples comparsas del neo panismo que hoy gobierna Oaxaca.
Asimismo, calificó como una “jugada sucia” que ese grupo de izquierda pretenda aprovechar la ocasión para sacar del juego a la elbista Irma Piñeiro, actual secretaria general de Gobierno.
Por ello, pidió a la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y a la APPO a no caer en “ese juego sucio”, cuando lo que debe exigirse al gobierno de Gabino Cué es “un cambio de rumbo radical”, un cambio total del gabinete por verdaderos representantes populares de la sociedad.
“El movimiento social no puede convertirse en alcahuete del diodorismo y convivir con este grupo como apestados, convalidando la represión contra el pueblo de Oaxaca, como hoy lo hace Chucho (Jesús) Ortega”, apuntó.
Por otra parte, consideró “un insulto ofrecer uniformes escolares y becas al magisterio, y a las organizaciones sociales proyectos productivos (uno que otro invernadero y cajas de pollos), después de estos lamentables hechos donde quedó evidenciada la falta de capacidad política para evitar que se saliera de los cauces legales la manifestación”.
Y fue más allá al desechar los argumentos que señalan que hubo infiltrados del priismo o grupos radicales (anarquistas), y que fueron ellos los responsables de lo que sucedió, “cuando las heridas del 2006 no han cerrado y el pueblo está sediento de justicia”.
El grupo insurgente mencionó que “ufanarse de tener un gobierno respaldado por una coalición que en esencia no representa al pueblo de Oaxaca, es creerse sus propias mentiras. Ni hay democracia ni se va resolver el problema de la pobreza y el empleo, entre otros. Esto no es cuestión de voluntad, sino de cosas realizables. Y menos estando en el poder los neopanistas, que representan lo ilegítimo y espurio en México”.