Constructores, principal amenaza al Cerro de la Silla: Semarnat

martes, 26 de abril de 2011

MONTERREY, N.L., 26 de abril (apro).- La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) reveló hoy que tres mil edificaciones amenazan con la vida del emblemático Cerro de la Silla, declarado hace 20 años como Área Natural Protegida (ANP).
    Brenda Sánchez Castro, delegada de esa dependencia, reconoció que dicho monumento natural no ha podido ser blindado contra urbanizadores que siguen consumiendo las laderas, amparados en resoluciones de jueces.
Ha sido una batalla larga y agotadora, dijo Sánchez Castro, quien señaló que aun cuando las autoridades federales han conseguido defender de la depredación seis mil hectáreas del cerro enclavado en los municipios de Monterrey, Guadalupe y Benito Juárez, la voracidad de los constructores no ha tenido límites.
Después de la celebración del decreto firmado en 1991 por el presidente Carlos Salinas de Gortari para proteger al Cerro, Sánchez Castro recordó que en los últimos años se ha impedido que sobre las laderas del peñasco fueran construidos un teleférico y un túnel que afectarían irremediablemente ecosistemas del lugar.
Sin embargo, la lucha es interminable para evitar que los constructores suban las cotas establecidas de 650 metros sobre el nivel del mar. Algunos, reconoció la funcionaria, ya subieron edificaciones a los 800 metros, protegidos por amparos.
“Parecía sencillo, después de que se firmó el decreto, proteger el cerro, pero no ha sido nada fácil. La ciudad tiene muchas demandas de crecimiento y esto se contrapone con el cerro. Hoy queremos celebrar una reconciliación con el crecimiento y las normas ambientales”, dijo la delegada de Sermarnat.
Comentó que no está autorizada para revelar cuántas demandas tiene presentadas el gobierno federal, ni cuántas personas han sido sancionadas por construir sin permiso.
Explicó que, además del desarrollo urbano, otro problema en el monumento natural es el turismo desordenado de personas que encuentran el paraje como una salida natural para alejarse del área urbana, pero que, durante su visita, dejan basura por falta de educación ecológica, lo cuál representa un problema para las especiales nativas.
En el evento estuvo presente Eloy Marroquín Garza, presidente de la Junta de Mejoras de la colonia Lagos del Bosque, de Monterrey, a quien se le reconoce como el principal impulsor del decreto. Dos décadas después de que consiguió que el gobierno federal declarara al Cerro de la Silla área natural protegida, encuentra al cerro deteriorado y carente de protección.
“Las mojoneras no están bien puestas. Está invadido el cerro en muchas partes. Por el lado de Monterrey se sigue deforestando toda el área”, dijo Marroquín Garza, quien estimó que hay unos 3 mil predios que invaden al Cerro de la Silla y atentan contra sus ecosistemas.
El Cerro de la Silla, que tiene una elevación de mil 800 metros sobre el nivel del mar, es uno de los cinco monumentos naturales declarados por el gobierno federal y el de mayor extensión. Los otros son: Bonampak (4 mil 357 hectáreas) y Yaxchilán en Chiapas (2 mil 261); Yagul, Oaxaca (mil 076); y Río Bravo del Norte, en los estados de Chihauhua y Coahuila (2 mil 175).
En el libro Diversidad y Conservación del Monumento Natural Cerro de la Silla, México, escrito por Cantú, González, Uvalle, y Marmolejo, se explica que el nombre del representativo monolito se le atribuye al portugués Alberto del Canto, quien después de fundar en 1577 la Villa de Santiago de Saltillo, actualmente capital de Coahuila, se trasladó al Valle de Extremadura, hoy Monterrey. Ahí vio la impresionante montaña a la que llamó Cerro de la Silla, por su semejanza con una silla de montar.