Guanajuato: exigen a Profepa indagar emanaciones de planta de Pemex

viernes, 1 de febrero de 2013
GUANAJUATO, Gto. (apro).- El gobierno de Salamanca y organizaciones civiles exigieron a la Procuraduría Federal del Medio Ambiente (Profepa) investigar a fondo las emanaciones de residuos procesados de hidrocarburos que formaron una “nube amarilla” el jueves pasado sobre la ciudad. Todas estas emanaciones pueden poner en riesgo a la población al contener sustancias tóxicas que incluso causan cáncer, denunció el ambientalista Carlos Álvarez. La directora de Medio Ambiente del gobierno municipal, Maricarmen Mejía, informó que se continuará con el trámite de la denuncia ante la delegación de la Profepa para que ésta investigue y aclare si efectivamente, como lo afirmó el vocero de la refinería “Ing. Antonio M. Amor” (RIAMA) de Pemex, la nube no representó ningún riesgo de salud para los salmantinos. Pero el presidente de la asociación civil México, Comunicación y Ambiente, Carlos Alvarez, sostuvo que las emanaciones generadas el jueves, al fallar una planta catalítica de la refinería, son tóxicas y provocan efectos nocivos en la salud de los seres humanos, que pueden llegar hasta el cáncer de estómago, de boca o de piel, así como afectaciones al sistema nervioso central. “Esta nube consistió en una sustancia que se llama gasóleo, es de los derivados del petróleo que se procesan en la refinería; son procesados petroquímicos y todos son peligrosos. “La normatividad ambiental que rige en nuestro país considera a todas esas sustancias derivadas del petróleo como tóxicas”, declaró el activista ambiental. Luego calificó de irresponsables a las autoridades de la paraestatal al dar a conocer una versión falsa a través de su vocero en RIAMA, sobre todo porque estas fugas “son continuas desde hace por lo menos ocho años”. Álvarez también acusó a la Profepa de proteger a la paraestatal, “a la que no le puede hacer nada, no le hace nada”, y explicó que la asociación que encabeza tiene interpuesta una denuncia por este tipo de contaminación y otros problemas derivados del funcionamiento de la refinería desde hace tiempo, sin resolución hasta la fecha. Además, insistió en que todos los compuestos derivados de los petroquímicos causan daños al sistema respiratorio, diversas formas de cáncer y, particularmente en los niños, consecuencias aún más graves de tipo neuronal. “Nosotros hemos planteado que se cierre, que es una refinería muy vieja, tiene más de 60 años, no creo que sea más importante que 260 mil salmantinos, además de la salud de los propios empleados, que también se están envenenando al respirar todos estos tóxicos”, planteó el experto. Mientras tanto, hoy mediante un comunicado el delegado de la Profepa en la entidad, Héctor Gerardo Araujo, informó que el mismo jueves personal de la dependencia acudió a las instalaciones de la refinería a efectuar una inspección por las emisiones de gases mezclados con hidrocarburos, ante la falla operativa del soplador de aire de la planta catalítica FCC2, donde se produce gasolina, “emergencia –así la calificó la delegación-- ocurrida el 31 de enero”. Anunció que se iniciará un procedimiento administrativo “y se aplicarán las sanciones y medidas que deberán ponerse en marcha para prevenir este tipo de eventos”.

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