Aplican Protocolo de Estambul a seis presas por posible tortura

martes, 24 de febrero de 2015
OAXACA, Oax., (apro).- La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca solicitó que dos peritos nacionales apliquen el Protocolo de Estambul a seis internas del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tanivet, a fin de esclarecer si sufrieron algún tipo de tortura durante los cinco días que estuvieron segregadas. Luego que la defensoría determinó que no había sustento documental ni jurídico que justificara la segregación de las seis internas, la Subsecretaría de Reinserción Social se vio obligada a reintegrarlas a sus dormitorios y a las actividades cotidianas del penal de mujeres. La directora del penal, Ángela Torres y el subsecretario de Reinserción Social, Valdemar Pérez Canseco, también fueron acusados de desacato porque ignoraron el amparo que concedió la autoridad judicial, desecharon las medidas cautelares y hostigaron al ombudsman Arturo Peimbert Calvo. La Defensoría emitió la medida cautelar a efecto de que cesara la segregación impuesta a las seis internas desde la madrugada del domingo 15 de febrero hasta las 20:00 horas del 19 de febrero. Un par de horas más tarde, alrededor de la media noche, las mujeres fueron incorporadas a sus dormitorios porque cumplieron con el castigo. Sin embargo, organizaciones civiles exigen la renuncia de Torres y Pérez Canseco por aplicar tratos crueles y degradantes a las internas, o que se separen de sus cargos provisionalmente mientras se realizan las indagatorias de posibles violaciones a los derechos humanos. La Defensoría reiteró su exigencia para que las autoridades del Cereso cumplan todas las medidas cautelares emitidas por el organismo defensor, en especial, las que se refieren a la integridad y seguridad personal de las internas afectadas. Mientras tanto, expertos nacionales aplicaron el Protocolo de Estambul para esclarecer si las seis mujeres fueron sometidas a tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes, ya que las internas refieren que fueron obligadas a desnudarse en el patio mientras los perros olfateaban su cuerpo. El Protocolo de Estambul fue presentado a la ONU en 1999 con el objetivo de proporcionar a los Estados una herramienta útil para poder investigar y brindar protección a todas las personas que denuncien haber sufrido tortura o malos tratos, así como exigir a los torturadores que den cuenta de sus actos y lograr que se haga justicia. La Defensoría anticipó que, al término de su investigación, los expertos nacionales darán a conocer los resultados de las pruebas realizadas con la herramienta procedimental para el combate a la tortura.