Aspirante perredista "fue decapitada aún con vida": Fiscalía de Guerrero

jueves, 12 de marzo de 2015
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- La causa de la muerte de la precandidata del PRD a la alcaldía de Ahuacuotzingo, Aidé Nava González, fue un shock hipovolémico producido por hemorragia externa a consecuencia de la decapitación. El informe de necropsia de la Fiscalía General del Estado (FGE), al que tuvo acceso Apro, determinó que la saña con la que actuaron los verdugos es indescriptible. La mujer prácticamente fue decapitada en vida después de ser torturada; enseguida, sus verdugos la fueron a tirar sobre un camino de terracería que conduce al poblado de Oxtotitlán, donde cubrieron su cuerpo con una manta que contenía un mensaje con amenazas contra políticos que “no se quieren alinear”. El reporte refiere que la perredista integrante de la corriente Nueva Izquierda (NI) presentaba golpes en diferentes partes del cuerpo, y la única lesión grave que le causó la muerte es “la extremidad cefálica cercenada”. A pesar de que el brutal asesinato cimbró a la clase política en la entidad, los nueve contendientes a la gubernatura no interrumpieron sus actividades de proselitismo. Incluso, la candidata del PRD, Beatriz Mojica Morga, ofreció esta mañana un desayuno a reporteros y mujeres activistas en un restaurante al sur de esta capital, donde repartió prebendas acompañada por el dirigente estatal, Celestino Cesáreo Guzmán. En el lugar, Mojica Morga condenó el asesinato de su compañera de partido, pidió un minuto de silencio y posteriormente en entrevista dijo que a los políticos “el temor no nos puede paralizar”. Mientras la candidata del PRD encabezaba el encuentro proselitista en esta capital, los familiares de Aidé Nava sepultaron sus restos en su poblado de origen, Pochutla, municipio de Ahuacuotzingo, en medio de reclamos de justicia. El lugar está ubicado en la región de la Montaña a dos horas y media aproximadamente de Chilpancingo sobre la sinuosa carretera Chilapa-Ahuacuotzingo. Reportes oficiales indican que este municipio administrado por el alcalde priista Daniel Hernández Casarrubias es una zona controlada por Los Ardillos, grupo criminal que dirigen los hermanos del presidente del Congreso, el diputado local perredista Bernardo Ortega Jiménez. La banda de Los Ardillos mantiene una brutal confrontación con un remanente del grupo delictivo de Los Rojos que dirige Zenén Nava Sánchez por la disputa de la plaza de Chilapa, pugna que ha dejado una estela de muertos y desaparecidos, indican reportes oficiales. La batalla por Chilapa también ha exhibido los presuntos nexos de autoridades de los tres niveles con la delincuencia, debido a que los delincuentes siguen operando impunemente a pesar de que esa zona se encuentra vigilada por el Ejército y la Policía Federal.

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