Ocho años después se reúnen Alondra y su madre en Michoacán

martes, 12 de mayo de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Después de ocho años de búsqueda y luego de una lamentable confusión, Dorotea García se reunió hoy con su verdadera hija, Alondra Díaz García; ambas fueron sometidas a pruebas de ADN para confirmar la consanguinidad. A las 12:30 de este martes, Alondra Díaz salió acompañada de su abuela paterna, Victoria Barragán, de una habitación del hotel Arias para dirigirse al Juzgado Primero de lo Civil del municipio de Los Reyes, Michoacán, donde se realizó la audiencia para entregar a la menor. Media hora después se encontró con su madre, a quien no vio en ocho años, luego de que en 2007 Raymundo Díaz, padre de Alondra, la sacara sin autorización de Houston, Texas, donde radicaba, y la trajera a vivir a Guadalajara donde permanecieron ocultos hasta de sus familiares. La llegada de Alondra y Dorotea al juzgado fue vigilada y custodiada en todo momento por elementos de la Policía Federal. La audiencia fue encabezada por la juez Cinthia Elodia Mercado, quien ayer recibió a Alondra, luego de que su padre accedió a devolverla a su expareja, quien tiene la custodia legal. La joven de 13 años dijo ser Alondra Díaz García, buscada desde 2007 por su madre quien vive en Texas. Antes de llegar al juzgado, en entrevista con Univisión, la adolescente dijo que se sentía “triste” por todo lo que ha pasado. “Sí, estaba contenta con mi papá, sí, me sentía feliz, pero a la vez sentía que me faltaba algo (...) Me faltaba tener el cariño de mi mamá porque tiene mucho tiempo que no la veo, pero también quiero estar con mi papá”, dijo la joven entre lágrimas. En la audiencia también estuvieron representantes del Sistema DIF Estatal, de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado, de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y de la Comisión de Derechos Humanos. Una vez que se realicen los exámenes de ADN y se confirme el parentesco, se espera que Dorotea y Alondra partan rumbo a Houston, Texas. En el caso del padre de la menor, se espera que su mamá, abuela de Alondra, retire los cargos en su contra –interferencia de la custodia– a fin de llegar a un convenio de convivencia familiar que no afecte psicológicamente a la joven. Reynaldo Díaz dejó a la menor el fin de semana con su abuela paterna en el poblado de Los Reyes, Michoacán. Juan Manuel Estrada, presidente de la Fundación Nacional de Niños Robados y Desaparecidos (FIND), había acordado con él la entrega de Alondra en la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco el lunes pasado, pero Díaz cambió de opinión cuando llevó a la pequeña a Michoacán para que se despidiera de su abuela. Según el activista, Reynaldo tuvo miedo de que Alondra fuera maltratada, pese a que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) había dictado medidas cautelares al gobierno de Jalisco para que garantizaran los derechos de la menor. “Lo importante es que cumplió con su promesa de entregar a la niña. Como la abuela ya la está identificando, todo será más fácil”, consideró Estrada. Además con los estudios de ADN se asegurará que Dorotea García reciba a la hija correcta, luego de que hace un mes una juez de Michoacán ordenó sustraer a otra menor con el mismo nombre que su hija y repatriarla a Houston, sin practicarle examen alguno. Alondra Luna fue sacada de su escuela el pasado 16 de abril por agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) adscritos a la Interpol para ser llevada a una audiencia judicial en Michoacán, donde la juez ordenó sin prueba genética de por medio que fuera trasladada a Estados Unidos para entregarla a Dorotea García. En dicha audiencia familiares de la menor expresaron que se trataba de una niña distinta y solicitaron la intervención de diversas autoridades para aclarar la situación, pero aun así la niña fue enviada a Estados Unidos donde las pruebas genéticas confirmaron que no había parentesco entre ambas. El caso desató numerosas críticas a las autoridades por las violaciones a los derechos de la menor y de sus familiares. Se cometieron una serie de desatinos jurídicos que implicó a funcionarios de varias instancias del Estado mexicano. El ridículo cubrió a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Interpol, la Procuraduría General de la República (PGR), así como el Poder Judicial y el DIF de Michoacán, eslabones de la cadena de errores que comenzó cuando Dorotea García localizó a Alondra Luna Núñez por Facebook.